El Ministerio de Salud de la Nación publicó hoy el Boletín Epidemiológico con un dato que trae tranquilidad: a mediados de diciembre, los casos confirmados de Dengue son un 60% inferiores a los registrados en el mismo período de 2023/2024. A diferencia de la crisis sanitaria del año pasado, las guardias hospitalarias operan con normalidad y no se registran tensiones en la provisión de insumos o camas.
Las autoridades atribuyen este éxito a la campaña de vacunación focalizada que se realizó durante el invierno en las provincias del norte (NOA/NEA) y a la inmunización voluntaria de la clase media en los grandes centros urbanos. La vacuna Qdenga, ahora disponible sin quiebres de stock, ha funcionado como barrera de contención. Además, un inicio de verano menos lluvioso en la zona núcleo ha retrasado la eclosión masiva de larvas.
“No cantamos victoria, pero el escenario es de control”, aseguran desde la cartera sanitaria. El foco ahora se mantiene en la vigilancia activa de casos febriles, pero el miedo a una epidemia descontrolada se disipa.
El sistema de salud, liberado de la presión del dengue, puede concentrarse en la atención de patologías crónicas y cirugías programadas, recuperando su ritmo habitual antes de las vacaciones del personal.








