Estos datos provienen del Ministerio de Capital Humano, respaldados por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Durante este período, Neuquén aumentó su total de trabajadores registrados en el sector privado de 90.642 a 149.028, lo que representa una ganancia neta de 58.386 puestos. Este análisis fue presentado por el economista jefe de PwC Argentina, José María Segura, en la edición de abril de la publicación Economic GPS, quien alega que “Neuquén es quizás el caso más elocuente” de la transformación estructural que atraviesa la economía argentina.
Segura indica que a lo largo de los últimos 15 años, esta provincia patagónica ha generado el 58% del crecimiento neto del empleo privado formal en Argentina. La diferencia, que se aproxima al 60,8% mencionado antes, se debe a las diversas metodologías de cálculo, pero ambos porcentajes subrayan el mismo mensaje: ninguna otra jurisdicción del país ha creado empleos formales a un ritmo ni cerca del de Neuquén.
La causa principal de este fenómeno se encuentra en el desarrollo de Vaca Muerta, que ha posicionado a Neuquén como el epicentro de la producción de petróleo y gas no convencional en el país. El auge de inversiones relacionado ha mantenido una demanda sostenida de empleo durante más de diez años en la provincia.
Segura contextualiza este fenómeno dentro de una transformación más amplia de la estructura productiva de Argentina. Según su análisis, “la minería, la energía —impulsada por el desarrollo de petróleo y gas no convencional—, el agro y los servicios financieros consolidan su rol como motores de actividad”, mientras que sectores tradicionalmente vinculados a la demanda interna “muestran un rezago”. El nuevo mapa del empleo, observa, “se está redibujando a lo largo de la cordillera, lejos de los centros urbanos tradicionales”.
Los contrastes entre provincias son evidentes. Buenos Aires, que alberga la mayor cantidad de trabajadores registrados en el país, solo logró agregar 37.572 puestos en el mismo periodo, lo que equivale a un aumento de apenas 1,9%. Santa Fe sumó 13.882 empleos y Córdoba, 12.822. Río Negro, que también se beneficia de la actividad energética por su proximidad a Neuquén, añadió 13.120 puestos, representando el 13,7% del crecimiento total.
En contraste, nueve provincias experimentaron descensos en su empleo privado formal durante este periodo: CABA perdió 42.941 puestos, Santa Cruz 9.020 y San Luis 5.512. También registraron caídas San Juan (-5.492 empleos), Chubut (-3.513), Formosa (-4.077), La Rioja (-1.958), Tierra del Fuego (-2.361) y Tucumán (-495).
El análisis de Segura advierte que esta redistribución geográfica del empleo no es simplemente un fenómeno pasajero, sino que refleja tendencias estructurales profundas en el mercado laboral argentino.









