Según datos del Instituto de Estadística y Censos porteño, “el Producto Geográfico Bruto desestacionalizado del primer trimestre de 2026 con relación al cuarto trimestre de 2025 mostró una variación de -0,8%”.
El informe detalla que “en cuanto al desempeño sectorial, se destaca el crecimiento de la actividad financiera y la baja en las actividades manufactureras y comerciales. El comportamiento tanto de la serie desestacionalizada como la tendencia-ciclo pone en evidencia la desaceleración de la actividad económica iniciada en el tercer trimestre de 2025”.
El peso del sector financiero ha crecido, representando actualmente el 16,6% del Producto Bruto Geográfico de la Ciudad, superando en conjunto a la industria y la construcción, que suman un 13,5%.
En el ámbito nacional, la expansión reportada por el Indec fue del 0,7% trimestral y del 2,3% anual. Las discrepancias con los datos de la Ciudad se deben a la prominencia de actividades financieras, de servicios públicos y privados, comercio y construcción, a diferencia de las actividades agropecuarias y mineras que tienen un impacto más significativo a nivel nacional.
En el sector de Intermediación financiera, se observó un notable crecimiento del 11,3% en comparación con el mismo trimestre del año anterior. Entre los subsectores destacados se encuentran las sociedades gerentes de fondos comunes de inversión, agentes y sociedades de bolsas, así como la intermediación monetaria y financiera de entidades tanto bancarias como no bancarias.
Por otro lado, la industria manufacturera registró una caída del 2,4%, afectada por un retroceso general en casi todas las ramas, a excepción de la industria farmacéutica. La construcción tuvo un retroceso del 1,4%, mientras que el comercio presentó un resultado negativo de 2,4%, principalmente por la variación en la venta mayorista de productos de uso intermedio y en la venta minorista de muebles, artefactos para el hogar, ferretería y materiales de construcción.
El sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones creció un 3,6%, siendo impulsado por servicios de gestión y logística para el transporte de mercaderías, así como por el transporte automotor de pasajeros mediante taxis y remises. Sin embargo, los servicios comunitarios, sociales y personales experimentaron una caída del 4,1%. En contraste, los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler crecieron un 1,2%, mientras que los servicios de hogares que contratan servicio doméstico disminuyeron un 1,7%, y los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler retrocedieron un 0,8%.









