La Unión Industrial Argentina (UIA) elevará hoy un informe técnico a la Secretaría de Comercio advirtiendo sobre el daño que está causando la importación indiscriminada en sectores sensibles. Según el relevamiento, rubros como textiles, calzado, cerámica y juguetes han sufrido una caída de producción del 20% interanual, no solo por la recesión, sino por el ingreso de mercadería asiática a precios que consideran “predatorios” (por debajo del costo de producción).
Los industriales no piden cerrar la economía, pero sí aplicar las herramientas de defensa comercial que permite la OMC, como medidas antidumping y licencias no automáticas para productos específicos. Argumentan que China está colocando sus excedentes de producción en Argentina a precio de liquidación, destruyendo el tejido pyme local que no puede competir con esos valores ni aun quitando todos los impuestos.
El Gobierno recibe el reclamo con frialdad. Su prioridad es bajar la inflación y beneficiar al consumidor con precios bajos. Sin embargo, la amenaza de despidos masivos en el conurbano bonaerense antes de fin de año podría forzar una negociación. Se estudia aplicar valores criterio en aduana para evitar la subfacturación, un punto medio para calmar a la tropa fabril.
Es la tensión clásica entre eficiencia macroeconómica y paz social microeconómica. El verano será caliente en las fábricas.









