La estabilidad macroeconómica y la eliminación de las restricciones cambiarias han reactivado un mercado que estuvo dormido durante una década: el de Fusiones y Adquisiciones (M&A). En el último trimestre de 2025, se han cerrado operaciones por más de US$ 1.500 millones, con fondos de inversión y multinacionales adquiriendo paquetes accionarios de empresas argentinas, principalmente en los sectores de energía, litio y startups tecnológicas (agrotech y fintech).
El racional de los inversores es claro: los activos argentinos, aunque han subido de precio, siguen estando “baratos” en comparación con sus pares de la región si se proyecta el crecimiento potencial del país para los próximos cinco años. La seguridad jurídica que aporta el RIGI y la normalización de la remisión de utilidades al exterior han eliminado las barreras de entrada que ahuyentaban al capital.
Se observa un cambio de tendencia: ya no son empresas locales comprando a multinacionales que se van (como ocurrió en la crisis anterior), sino jugadores globales entrando o expandiendo su posición. Esto implica no solo ingreso de dólares, sino también transferencia de tecnología y acceso a nuevos mercados para los productos nacionales.
Los estudios de abogados y bancos de inversión de la City trabajan a tiempo completo en due diligence. El 2026 promete ser un año récord de transacciones corporativas, consolidando sectores y mejorando la productividad general de la economía.









