Según fuentes oficiales, se ha pasado de dos años sin nombramientos a dos meses en los que se han enviado más de 100 expedientes de candidatos al Senado.
“Es como un caño tapado que se destapa”, describieron en el Gobierno sobre esta situación.
No obstante, las ternas aprobadas la semana pasada por la Comisión de Selección, que eligió a postulantes para la Cámara Federal, han recibido críticas de un sector de la Corte Suprema de Justicia vinculado a Ricardo Lorenzetti, quien ha expresado su desacuerdo con el proceso de selección actual. Junto a Carlos Rosenkrantz, su colega, firmó un nuevo reglamento de selección de magistrados que busca reducir la discrecionalidad en los concursos.
Este reglamento propone que la calificación obtenida en los exámenes de oposición sea el factor determinante y previene que las entrevistas personales alteren el orden de mérito, permitiendo que postulantes asciendan por razones políticas.
Actualmente, el Consejo de la Magistratura está tratando este reglamento, y quienes están cerca de Lorenzetti desean que su tramitación sea acelerada. Además, criticaron las ternas aprobadas por la Comisión de Selección del Consejo para reemplazar a los camaristas Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia.
Entre las ternas más respaldadas, se encuentran las de Fernando Poviña, juez federal de Tucumán; Agustina Rodríguez, coordinadora de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (Ufem); y Pablo Yadarola, juez en lo penal económico, para un cargo.
Para el otro puesto, la terna compuesta por Julio César Di Giorgio, juez del Tribunal Oral Federal de La Matanza; Cecilia Incardona, fiscal federal de Lomas de Zamora; y el propio Pablo Bertuzzi, quien ha postulado para su propio cargo, también ha sido considerada.
Yadarola y Bertuzzi se perfilan como los favoritos para que sus nombres sean enviados al Senado, posiblemente cuando gran parte de la atención pública esté centrada en el Mundial de Fútbol que se inicia en menos de 50 días.
Estas ternas han suscitado reproches entre los cercanos a Lorenzetti, quienes citan que ha habido quejas sobre la arbritrariedad en la selección, señalando que “intervinieron operadores de la política”.
El Gobierno y el Consejo de la Magistratura han acelerado el proceso de nombramiento, una estrategia para consolidar poder. Al retrasar los concursos y mantener ciertos pliegos, los interesados se ven obligados a acudir a quienes ostentan la influencia.
Desde que el Poder Ejecutivo empezó a remitir los pliegos, han sido los consejeros quienes han mostrado su apoyo a determinados candidatos, creando un vínculo de deuda con esos gestores.
En las próximas dos semanas, se llevará a cabo una nueva reunión de la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura, donde se prevé avanzar con la presentación de 20 ternas adicionales antes de que finalice el mes.









