Nacida el 5 de mayo de 1998 en Minsk, Sabalenka recordó que su primer contacto con el tenis se produjo a la edad de seis años, gracias a su padre, Sergey, quien dejó atrás su carrera en el hockey sobre hielo tras un accidente. “En nuestra región, los dos deportes más populares son el hockey sobre hielo y el tenis. Mi padre eligió el tenis”, relató la deportista. “Hasta que tenía 13 años, éramos ricos. Y luego mi papá luchó. Tantos contratiempos. Lo vi luchar muchas veces en su carrera, pero siempre levantándome. Mis padres se esforzaron por mantener las cosas en marcha, y realmente no hablamos de ello. Pero lo sabía. Los padres piensan que no lo sabemos, pero nosotros lo sabemos”, compartió la tenista sobre el impacto de esta situación en su vida familiar.
En su carrera, Sabalenka ha acumulado cuatro títulos de Grand Slam en individuales, tras ganar el Abierto de Australia 2023 y 2024, así como el Abierto de Estados Unidos en 2024 y 2025, además de dos victorias en dobles junto a Elise Mertens. En total, ha levantado 30 trofeos, 24 de ellos en individuales y seis en dobles. Sin embargo, también ha tenido que afrontar el peso de las derrotas: “Me volvería súper emocional todo el tiempo. Estaba como bajo control cero. Podría liderar el partido, luego estar súper loco y dejarlo ir. Sabía que tenía un problema”.
Las explosiones de emoción y los episodios de frustración han marcado el camino de Sabalenka. Tras perder la final del Abierto de Francia ante Coco Gauff en junio, expresó: “No gané el partido no porque jugara increíble, solo porque cometí todos esos errores de… pelotas fáciles”, aunque luego se disculpó y ambas publicaron un video en TikTok. En octubre, un incidente en el Abierto de Wuhan la llevó a lanzar su raqueta, lo que resultó en una advertencia por parte del árbitro, ya que el equipo rebotó y casi golpea a un niño alcanzapelotas.
Para lidiar con la presión, Sabalenka trabajó con un psicólogo entre los 18 y 24 años y encontró apoyo fuera de la cancha en su amistad con la española Paula Badosa. “He visto un gran cambio en ella. Hace tres o cuatro años era más difícil para ella controlar sus emociones. Aryna siempre va a ser una persona muy intensa en la cancha. Pero también es muy sensible. Tiene un gran, gran corazón. Ella siempre bromea diciendo que es un tigre, y tiene ese tatuaje de tigre en el brazo. Pero siempre digo que fuera de la cancha es un oso de peluche. Es muy cariñosa y cuida de su gente”, comentó la estadounidense según Vogue.
La visibilidad mediática trae consigo una presencia constante de seguidores, pero también…









