Nueve años después de los sucesos, Cohen Arazi acordó una pena de diez años de prisión a través de un proceso abreviado en el Tribunal N°3 de Lomas de Zamora, según los documentos que han sido divulgados recientemente. Otros cinco individuos ya habían recibido condenas en años anteriores, y Cohen Arazi era el último de la lista.
La sentencia, firmada el 3 de marzo, fue el resultado de un acuerdo entre la defensa de Cohen Arazi y la fiscal Viviana Giorgi, tras una investigación realizada por la ex fiscal María Soledad Garibaldi, actual camarista. La palabra “pedofilia” aparece repetidamente en el fallo, el cual consta de 46 páginas. Se identificaron siete víctimas, y los delitos fueron cometidos principalmente entre marzo y diciembre de 2017.
La calificación judicial es alarmante, describiendo conductas propias de un proxeneta: promoción de la prostitución agravada, aprovechándose de la vulnerabilidad de los menores. Aunque uno de los jóvenes involucrados ya era mayor de edad, la condena considera que cuatro de las víctimas eran menores al momento de los hechos. Según el Código Penal, la pena por estos delitos oscila entre 10 y 15 años de prisión. Cohen Arazi, que ingresó a un penal bonaerense en 2018, ahora cumplirá su condena en prisión domiciliaria.
La sentencia dictamina que Cohen Arazi cumplirá su condena en un departamento en la ciudad de Buenos Aires, con derechos de salida laboral seis días a la semana, trabajando entre ocho y diez horas diarias. Su nuevo empleo será en un maxikiosco en Sarandí, y se le prohíbe laborar en cualquier establecimiento relacionado con deportes o educación en el que participen menores.
En declaraciones pasadas, Cohen Arazi expresó: “Se me imputan seis hechos con seis mayores de edad y todos eran mayores de edad cuando yo tuve relaciones con ellos. Y no tuve relaciones; en sí tuve sexo oral y me cuidé siempre. Independientemente de eso, ellos me buscaban a mí y la plata que me pedían era para ir a un boliche a sacar una mesa de seis lucas en un vip. No era por vulnerabilidad económica”. Sin embargo, el fallo determina que al menos cuatro de las siete víctimas eran menores en los momentos de abuso.
La condena se sustentó en evidencias fundamentales, incluyendo las declaraciones de las víctimas y sus padres, que expusieron la precaria situación económica y emocional de los jóvenes. Las valoraciones psicológicas de los chicos fueron consideradas verídicas y reveladoras de daños compatibles con ataques sexuales. Pese a la evidencia, el Tribunal decidió no imputar el delito de corrupción de menores y descartó la calificación de abuso antes de enviar el caso a juicio.
Una de las víctimas comentó en sus entrevistas: “Leo nos quería conocer, ahí aceptamos. Un día que no teníamos plata para salir fuimos a la casa de Leo a comer. Hacíamos la previa ahí y después al boliche. Primero nos daba vergüenza entrar a la pieza. El cordobés era la paloma mensajera. Tomamos un trago, entonados, tomamos coraje y entramos, separados”. El chico describió la experiencia como asquerosa, añadiendo que el pago por estos encuentros era de “mil, 1500 pesos”.
Hace cuatro años, Cohen Arazi se mostraba en redes sociales disfrutando de viajes y bebidas en la mano, afirmando ser “reiki master” y “terapeuta floral”. Actualmente, a sus 50 años, comparte cadenas de oraciones y fotos de Lionel Messi en sus publicaciones. Se ha registrado como taxista y remisero, y ahora enfrenta deudas por casi ocho millones de pesos con dos billeteras virtuales.









