Los comercios están sintiendo esta transformación en el comportamiento del consumidor. El informe destaca que el volumen de ventas descendió un 4% tanto en el acumulado del año como en abril, y las transacciones se redujeron un 9% en 2025. Las compras de menor tamaño, aquellas de menos de cinco artículos, sufrieron un descenso del 12%.
Esta disminución afecta varias categorías esenciales. Productos como arroz, azúcar, yerba, harinas, leches, pastas secas y artículos de papel notan los mayores retrocesos. Este comportamiento sugiere que el ajuste en el consumo no se limita a bienes no esenciales, sino que también impacta en productos de uso diario.
No obstante, la actual dinámica de consumo revela una forma de comprar más fragmentada y poco aferrada a un comercio o marca única.
La búsqueda del ahorro
Según NielsenIQ, un 61% de los compradores planifica sus adquisiciones con base en las promociones disponibles, mientras que el 39% prioriza el precio directamente. Además, el 57% de los consumidores combina distintos puntos de venta para encontrar la mejor oferta disponible, evocando el lema “Camine, señora, camine”, popularizado por Lita de Lazzari en los años 90.
“Siete de cada diez declaran que buscan promociones para comprar; si no, no compran”, precisó Ximena Díaz Alarcón, CEO de Youniversal.
El 57% de los consumidores alterna entre diferentes puntos de venta en busca de la mejor opción.
Esta tendencia provoca que el consumidor sea menos predecible. Mariela Mociulsky, CEO y fundadora de Trendsity, indicó que la lealtad incondicional hacia marcas, supermercados o canales específicos ha perdido importancia, cediendo espacio a un enfoque más estratégico. En la actualidad, coexisten comercios barriales, supermercados, mayoristas, ferias, comercio electrónico y billeteras virtuales como medios para optimizar cada peso.
Worldpanel by Numerator en Argentina observa un fenómeno similar. “El presupuesto está llevando a muchos hogares a reorganizar sus compras. Notamos que los consumidores compran con menor frecuencia, adquiriendo menos cantidad o experimentando con marcas alternativas”, comentó su directora, Maricel Masut.
Menos compras grandes y más adquisiciones recurrentes
La tradicional compra mensual o quincenal pierde protagonismo frente a transacciones más pequeñas y frecuentes. Los consumidores distribuyen sus gastos en varias operaciones para evitar desembolsos significativos, lo que beneficia a los comercios cercanos en la canasta diaria.
Según NielsenIQ, los almacenes representan el 34% de la facturación, mientras que los autoservicios alcanzan el 15%. Entre quienes priorizan el precio, casi la mitad opta por comercios cercanos y realiza compras diarias.
Worldpanel también ha detectado que la participación de autoservicios, almacenes y farmacias ha alcanzado niveles récord. En PedidosYa, las categorías de estos tipos de comercios y las tiendas de mascotas han experimentado un crecimiento. La compañía destacó el aumento en órdenes durante el primer trimestre, así como el avance de las tiendas digitales propias dentro de los supermercados online.
Creció la participación de consumidores finales en los mayoristas, lo que ha alentado la inclusión de nuevos productos y una oferta más orientada al comprador individual, según informan desde CADAM.
Paralelamente, los supermercados dependen cada vez más de las promociones para mantener sus volúmenes de venta. En los mayoristas se observan fenómenos similares.
El auge del consumidor omnicanal
Los estudios revelan que un mismo consumidor puede abastecerse en un supermercado, aprovechar ofertas en un autoservicio, completar compras en un mayorista y recurrir a aplicaciones para satisfacer necesidades específicas.
El comercio electrónico sigue creciendo dentro de este ecosistema. Según NielsenIQ, los formatos Brick & Click han experimentado un aumento del 4% en volumen durante el año, en comparación con 2025, mientras que las aplicaciones de delivery han crecido un 27%.
Worldpanel agregó que el e-commerce ha integrado a 860.000 compradores en el último año y ha incrementado un 14% las oportunidades de compra. Para PedidosYa, la principal variación no recae en los productos seleccionados, sino en la forma de adquirirlos: menos cantidad por transacción y mayor frecuencia.
¿Hay espacio para el placer en las compras?
La racionalidad domina muchas de las decisiones de consumo, sin embargo, no elimina por completo la búsqueda de satisfacción. Aunque los hogares ajustan cantidades, cambian marcas y aplazan compras, intentan mantener ciertos productos que les brindan placer cotidiano.
En Youniversal, señalan que este margen de gasto se observa principalmente en alimentos y bebidas. Galletitas, helados, panificados, dulces y algunas bebidas mantienen su espacio en presupuestos más restringidos. “El deseo de margen para el gustito está siempre porque es una necesidad muy humana”, afirmó Díaz Alarcón.
Worldpanel también reportó un patrón similar, indicando que las ocasiones de consumo de snacks dulces y algunos productos lácteos son los que muestran mayor resistencia. Además, se registra un creciente enfoque en la salud y el autocuidado. Los hogares más enfocados en el bienestar han aumentado su gasto en alimentos saludables en un 42% en comparación con el promedio.
Desde Trendsity describen a un consumidor más analítico, pero no menos emocional. “El gustito sigue presente, pero ha cambiado su lógica y se adapta a las posibilidades de cada bolsillo. Ya no se manifiesta como un gasto grande o impulsivo, sino como una compra más simbólica y con mayor exigencia de valor”, explicó Mociulsky.
Los datos de CADAM respaldan este análisis. Mientras diversas categorías, como bazar, bebidas, limpieza y perfumería, sufren retrocesos, las ventas de golosinas, chocolates y alfajores han crecido. Parte de este incremento se debe a la opción de adquirir productos por unidad, lo cual permite mantener pequeños consumos sin grandes desembolsos.
Dentro de las plataformas digitales, las hamburguesas continúan liderando las órdenes de compra, seguidas por empanadas, pizzas, milanesas y productos de panadería. “Las personas aún deciden darse un gusto, especialmente si se presenta como una opción accesible”, comentaron desde PedidosYa. Igualmente, se observa en categorías como cafeterías, helados y productos de kiosco.
“Cada peso tiene una historia detrás. Comprender las condiciones actuales del consumidor y su necesidad de ahorro, junto con la adopción de nuevas preferencias de compra en tiempos de escasa lealtad, será crucial para que las marcas y los minoristas sigan siendo seleccionados”, concluyó Walter Vargas, director Comercial Retailers de NielsenIQ.









