Las proyecciones de los analistas indican que la inflación de mayo podría situarse entre el 2,1 % y el 2,5 %, un valor que representaría una caída respecto al 2,6 % registrado en abril.
En abril, la inflación se había consolidado en 2,6 %, evidenciando una desaceleración en comparación con marzo, cuando el índice había alcanzado el 3,4 %. Este resultado fue el primero en marcar una disminución tras diez meses de incrementos continuos. En enero y febrero, el IPC se había establecido en un 2,9 %.
El informe del INDEC se dará a conocer el 11 de junio a las 16 horas, y según las estimaciones privadas, se anticipa que el IPC mostrará una nueva desaceleración en relación a abril.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) prevé una inflación del 2,3 % para mayo, y otras consultoras han señalado proyecciones semejantes, estimando el índice en un rango del 2,1 % al 2,5 %.
En este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, había expresado su expectativa de un dato inflacionario aún más bajo que el registrado en abril, cuando el IPC fue del 2,6 %.
El funcionario subrayó la desaceleración inflacionaria que se observó en abril, después de varios meses de presión sobre los precios, y afirmó que esta tendencia se mantendrá. “Veníamos con un proceso de desinflación muy acentuado, pero hubo un shock interno muy fuerte”, indicó. Además, mencionó que las expectativas del mercado sitúan la inflación de mayo entre el 2,2 % y el 2,5 %, aunque reiteró que podría ser más baja y estar por debajo del dato de abril.
En relación a los sectores con mayores incrementos durante abril, el Transporte lideró con un aumento del 4,4 %, principalmente por los ajustes en las tarifas de colectivos, trenes y subtes.
Le siguieron Educación (4,2 %) y Comunicación (4,1 %). El rubro de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles también estuvo entre los que mostraron mayores alzas, con un incremento del 3,5 %, superando el promedio general.
Otros sectores que superaron la inflación general fueron Prendas de vestir y calzado (3,2 %) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (2,9 %), mientras que Restaurantes y hoteles (2,6 %) se alinearon con el promedio inflacionario.
Los rubros con menores variaciones fueron Salud (2,5 %), Bienes y servicios varios (2,4 %), Bebidas alcohólicas y tabaco (1,9 %), además de Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,5 %) y Recreación y cultura (1 %).









