La transacción se concretó el 22 de agosto, cuando la oferta ganadora ascendió a u$s 2,75 millones. Teniendo en cuenta la comisión del 22% que agregó el comprador, el total alcanzó los u$s 3,355 millones. La identidad del nuevo propietario no ha sido revelada.
Lo que añade un valor especial a esta pelota es que, según la documentación proporcionada por Heritage, fue la misma que Maradona utilizó apenas cuatro minutos después para marcar el famoso ‘Gol del Siglo’. Aunque durante varios años este objeto fue asociado principalmente con la ‘Mano de Dios’, la subasta estuvo respaldada por una carta firmada en 2023 por el árbitro tunecino Ali Bennaceur, quien dirigió ese encuentro.
En la carta, Bennaceur confirma que la pelota se utilizó durante todo el partido y que no hubo sustituciones. Así, fue la misma que vio el primer gol de Maradona a los 51 minutos y el segundo a los 55 minutos.
Este testimonio del árbitro estuvo acompañado de un análisis de photo matching, en el que diversos especialistas examinaron el desgaste, las marcas y las características particulares de la pelota para validar su uso en ambas jugadas.
Tras finalizar el partido, Bennaceur se quedó con la pelota y la mantuvo en su posesión durante más de 30 años en Túnez. En 2022, decidió ponerla a la venta. Ese año, la pieza fue inicialmente ofrecida por Graham Budd Auctions en Londres, donde alcanzó una oferta de 2 millones de libras esterlinas, equivalentes a u$s 2,37 millones en ese momento, antes de regresar a la subasta con una nueva valoración.
La casa de subastas Heritage tuvo como referencia el precedente de otra pieza significativa de ese mismo partido: la camiseta azul que Maradona usó y que fue intercambiada con el futbolista inglés Steve Hodge al final del encuentro. Esta camiseta fue vendida en 2022 por Sotheby’s por u$s 9,3 millones, convirtiéndose en una de las prendas deportivas más costosas jamás vendidas y estableciendo un estándar para cualquier objeto relacionado con aquel célebre partido.
A pesar de que la estimación de los u$s 10 millones no se concretó, el resultado de la subasta dejó otra marca a resaltar: según Heritage Auctions, los u$s 3,355 millones se constituyen en un récord para un objeto de fútbol que no sea una camiseta. Sin embargo, esta pelota aún no ostenta el título de la más cara vendida en una subasta, un récord que pertenece a la utilizada por el japonés Shohei Ohtani para su jonrón número 50 de la temporada 2024 de las Grandes Ligas, que alcanzó un precio de u$s 4,392 millones.









