Esa noche no era una cualquiera para Boca. La grave lesión de Tomás Aranda había dejado al equipo, dirigido por Rodolfo Arruabarrena, buscando contar con al menos uno de sus referentes en el campo. Aunque Paredes aún no estaba al cien por ciento, fue el elegido y empezó en el banco con la intención de cuidarlo, especialmente con un importante partido a la vista ante Vélez por la Copa Argentina.
La urgencia de destrabar un partido complicado llevó al capitán a entrar antes.
“Nos apuramos un poco, aceleramos un poco los tiempos. Obviamente que la lesión (una sobrecarga en el isquiotibial) requería un par de días más, pero sabíamos que era muy importante estar y aceleramos un poco la recuperación”, detalló Paredes después del encuentro.
Durante esos 30 minutos, el jugador tomó el brazalete de capitán de manos de Merentiel, dio instrucciones, y, al notar que Boca se exponía, alzó la voz para organizar la defensa. En una de esas situaciones, una pérdida de balón dejó al equipo en una mala posición y Milton Delgado tuvo que frenar el avance del rival con una falta.
El propio Arruabarrena describió cómo había sido el proceso de recuperación del mediocampista: “No sé exactamente cuántos días han pasado, pero son 13 o 14. Hace dos días hizo un reducido y hoy evidentemente entró con un poco de miedo, pero lo vi bien. Pregunté después del partido y está bien, no ha tenido problemas”.
Finalmente, Tomás Belmonte se encargó de desatar el festejo en la Bombonera al marcar un gol en los minutos finales, lo que convirtió una noche difícil en una victoria significativa para Boca. El equipo logró posicionarse entre los ocho mejores de su zona, alcanzó un invicto de siete partidos y acumula 40 puntos en la tabla anual, situándose en el tercer lugar, detrás de Argentinos e Independiente Rivadavia, ambos con 42 puntos.
Para Paredes, esa noche también fue especial. Regresó antes de lo planeado, aunque sin la seguridad óptima, y celebró un triunfo que Boca necesitaba urgentemente. Además, reconoció haber recibido llamados de clubes en Italia, incluido el Milan, pero afirmó que está satisfecho en su actual equipo: “Era hora de que gire una vez para nosotros, para nuestro lado. Es bueno y da confianza, ojalá sigamos por este camino”, declaró tras la victoria.
Sin embargo, la alegría estuvo marcada por las preocupaciones sobre las lesiones que afectaron al plantel. Tomás Aranda sufrió una severa lesión que requerirá una prolongada recuperación, mientras que Adam Bareiro también debe someterse a una operación.
“Es una noticia muy triste la de Adam y también la de Tomy, por cómo es, por cómo fue, por lo que significa Tomy en este tiempo con nosotros. Lamentablemente, esto es parte del deporte; puede suceder. Lo importante es que, a partir de ahora, piense en la recuperación, en volver más fuerte, que seguro lo hará”, comentó Paredes.
Y concluyó con un mensaje para su compañero: “A nosotros nos hizo falta regalarle este triunfo, que seguramente le hará muy bien.”









