La indagatoria reveló que Milićević estuvo involucrado en el amaño de seis partidos, cinco de los cuales fueron en los que participó. Asimismo, intentó manipular otros seis entre 2022 y 2024. Las acusaciones no solo se limitaron a su desempeño como jugador, sino que también fue señalado por reclutar o intentar reclutar a varios tenistas profesionales para formar parte de una red corrupta que conllevó a la organización de nuevos partidos arreglados.
Este caso resalta una de las constantes amenazas a la integridad del tenis profesional, especialmente en los niveles más bajos donde las disparidades económicas entre los jugadores y los premios son significativas. En ese ámbito, las oportunidades de soborno y las apuestas sobre partidos pueden convertirse en un medio para alterar los resultados.
Milićević, quien alcanzó su mejor posición en el ranking mundial en el puesto 1.338 en agosto de 2014, no colaboró con la investigación. Según los informes de la ITIA, la entidad trató de contactarlo en siete ocasiones a través de diversos medios, pero no obtuvo respuesta.
El 24 de septiembre de 2026, después de finalizar la investigación, se le notificó sobre los cargos que enfrentaba debido a una infracción grave. Dado que el jugador no respondió, la sanción prevista de acuerdo con las regulaciones y directrices disciplinarias de la ITIA se hizo efectiva el 9 de octubre, con una suspensión que concluirá oficialmente el 8 de octubre de 2050.
Durante este lapso, el serbio no podrá competir, trabajar como entrenador ni asistir a ningún evento organizado o autorizado por la ATP, la WTA, los torneos de Grand Slam, World Tennis o las federaciones nacionales.
Los 24 años de suspensión posicionan el caso de Milićević en un lugar excepcional dentro de los registros de sanciones de la ITIA. Uno de los castigos más severos anteriores fue otorgado al español Marc Fornell Mestres, quien recibió una suspensión de 22 años y seis meses por amaño de partidos y otras infracciones relacionadas con la corrupción. En 2024, el francés Quentin Folliot también fue sancionado con 20 años de suspensión por múltiples infracciones vinculadas al arreglo de encuentros.
En enero de 2025, la ITIA también dio a conocer el caso del argentino Agustín Moyano, quien fue sancionado con 15 años por violaciones al programa anticorrupción del tenis. Moyano ha negado las acusaciones y ha solicitado una audiencia completa antes de que se resuelva su situación.
No obstante, las sanciones en estos casos no se limitan a prohibiciones temporales; numerosos jugadores y oficiales han sido expulsados de por vida por amaños y otras conductas corruptas. Entre ellos se encuentra el argentino Franco Feitt, sancionado con una prohibición de por vida tras admitir múltiples episodios de manipulación de partidos entre 2014 y 2018.
La particularidad del caso de Milićević radica en la duración de su suspensión temporal y en la acusación de haber intentado extender la red mediante el reclutamiento de otros jugadores. Las imputaciones no abarcan solo la manipulación de resultados propios; según la ITIA, el serbio habría contribuido a que otros profesionales se involucraran en arreglos.
La sanción enfatiza la atención sobre el circuito profesional y los mecanismos de control sobre las apuestas deportivas. A pesar de que Milićević se encontraba lejos de los primeros puestos del ranking, la gravedad de las infracciones que se le atribuyen demuestra que la lucha contra la corrupción no se limita a los grandes nombres ni a los torneos más destacados.
Con la prohibición vigente hasta 2050, el serbio tendrá 53 años cuando finalice su sanción. En ese momento, si cumple con las condiciones de la misma, podrá solicitar su reincorporación al tenis organizado. Su caso quedará registrado como uno de los episodios más extremos en la lucha del deporte contra el amaño de partidos.








