Los módulos, que son livianos y se interconectan de manera sencilla, funcionan como encofrados, los cuales pueden ser rellenados con diferentes materiales dependiendo de las características de cada proyecto. Esta propuesta ha cobrado popularidad en las redes, siendo utilizada por más personas para edificar sus viviendas.
Las piezas, elaboradas con polímeros, se ensamblan con facilidad, lo que facilita elevar paredes de forma rápida y eficiente. La geometría de los módulos optimiza el encastre y el montaje, permitiendo solucionar esquinas, curvas y puntos de encuentro con mayor precisión. Al no requerir herramientas especializadas para su manipulación, quienes han probado este sistema lo describen como armar un Lego.
Un rasgo distintivo de este sistema es que los módulos actúan como encofrados permanentes, permaneciendo en su lugar tras ser rellenados. Expertos señalan que se integran a la pared, brindando además un acabado estético atractivo.
Para garantizar la firmeza, los internos de estos módulos pueden ser llenados con hormigón, cemento u otros materiales adecuados a los requisitos estructurales y técnicos del proyecto. Esto transforma a los módulos en un sistema adaptable para diferentes necesidades constructivas. Es crucial que el tipo de relleno se ajuste al diseño, las cargas anticipadas y las condiciones de uso del espacio, ya que no es lo mismo utilizarlos para edificar una vivienda que para crear un galpón.
Una ventaja esencial del sistema es que permite la integración de instalaciones eléctricas, cañerías de agua y desagües durante su construcción. Se sugiere planificar y ubicar toda la infraestructura antes de realizar el relleno, asegurando así su correcta inserción en el sistema.
A diferencia de las obras convencionales, que requieren perforar, picar ladrillos y reparar superficies para las instalaciones, en este caso todo se acomoda desde el principio, eliminando la necesidad de trabajos posteriores.
En un video compartido en una cuenta de Instagram se puede ver el proceso de ensamblaje de los módulos y cómo se elevan con facilidad. No se requiere ser un experto en construcción ni tener conocimientos previos para emprender la tarea de levantar paredes con este método que se ha vuelto popular.
Antes de iniciar el ensamblaje, es importante decidir la ubicación de los conductos, conexiones y puntos de servicio, con el fin de evitar modificaciones que puedan retrasar la obra.
Los desarrolladores sugieren instalar un mayor número de enchufes y tomas de corriente iniciales para que la vivienda pueda responder a futuras demandas.
Entre los beneficios que resalta la empresa responsable de esta innovación se encuentran las distintas opciones de terminación. Los módulos pueden ser pintados, revocados, cubiertos con placas de yeso o revestidos con cerámica y porcelanatos, además de la opción de mantener la terminación original a la vista.
El costo de esta propuesta de construcción tipo Lego es otro aspecto fundamental. Según la desarrolladora, se puede lograr un ahorro del 40% en comparación con métodos tradicionales. El precio final variará según el tipo de relleno, las instalaciones incorporadas y las terminaciones elegidas, pero esa es la reducción promedio que se estima.









