Según un informe de la división de motovehículos de la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA), en mayo se vendieron 66.851 unidades, rompiendo así la tendencia positiva observada en marzo y abril, que habían alcanzado cifras récord superiores a las 80.000 motos matriculadas por mes.
Aunque se registra una caída intermensual del 17,8%, este descenso, que supera las expectativas, también representa un incremento del 25,4% en comparación con mayo de 2025.
Curiosamente, mientras las ventas de motos mostraron un crecimiento en el mercado argentino en relación con el año pasado, las matriculaciones de autos nuevos disminuyeron en un 25,6% en mayo, es decir, casi el mismo porcentaje que experimentaron las motos. Esto podría tener explicaciones temporales y una tendencia que parece asentarse para el año 2026.
Para comprender los movimientos en el mercado vehicular, es crucial considerar la estacionalidad. La temporada de motos abarca desde octubre y noviembre hasta abril y mayo, en función del uso recreativo de estos vehículos, que se ve limitado en épocas de bajas temperaturas. Sin embargo, siempre existe un mercado activo, especialmente en el segmento de motos de baja cilindrada, que satisface necesidades específicas de movilidad y empleo.
En contraste, para el mercado automovilístico, enero es tradicionalmente el mejor mes, mientras que diciembre es el más desafiante, ya que los compradores suelen considerar el año/modelo de los vehículos. A partir de noviembre, se registra una disminución en las ventas entre el 20% y el 30%, y en diciembre, caen a la mitad de las operaciones de octubre. La situación mejora en enero, cuando se acumulan los patentamientos del año anterior y nuevos, generando las mejores cifras anuales en condiciones normales.
Otro factor clave es la diferencia en costos entre los tipos de vehículos. La contracción económica y el acceso limitado a créditos afectan equitativamente ambos mercados. Las motos más accesibles han sufrido menos que las de media y alta gama, mientras que los autos con mayores caídas en ventas son precisamente los más económicos. Esto corrobora la teoría sectorial de que, con el ajuste económico en las familias de clase media, descienden las ventas de autos y se incrementan las de motos, que presentan un menor costo de adquisición y mantenimiento.
Este fenómeno quedó demostrado en el primer cuatrimestre del año, con más de 100.000 motos patentadas en comparación con autos nuevos, cuando normalmente esta relación debería ser cinco veces más pequeña, es decir, alrededor de 20.000 unidades de diferencia a favor de los automóviles de cuatro ruedas.
En mayo, Honda mantuvo su posición de liderazgo en el mercado, con un total de 11.908 unidades vendidas en todos sus modelos, seguida de Gilera con 8.108 matriculaciones, Keller con 8.046, Motomel con 7.747, Corven con 6.276 y Zanella con 5.748. Las demás marcas se ubicaron significativamente más atrás, alcanzando un máximo cercano a las 3.000 unidades. A lo largo del año, Honda acapara el 18,6% del mercado, con 68.902 unidades, seguida de Gilera con 45.746 y Motomel con 45.102.
En cuanto a los modelos más vendidos de mayo, la Keller KN110 se consolidó como la moto más comercializada, con 7.006 matriculaciones, seguida de la Honda Wave, que se recuperó y alcanzó 6.208 ventas. En tercer lugar, se ubicó la Gilera Smash con 5.906, luego la Motomel B110 con 4.328 y la Corven Energy 110 con 4.084 unidades.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la Honda Wave lidera con 34.997 unidades vendidas, seguida de la Gilera Smash 110 con 32.616 y la Keller KN110 con 32.069. Las cinco motos más vendidas en el año se completan con la Motomel B100 con 24.375 y la Corven Energy 110 con 21.587 unidades. La mayoría de los demás modelos tienen menos de 20.000 unidades, con solo la Mondial Max 110 alcanzando 13.878 matriculaciones.









