Fernando Gayoso, conocido por su trayectoria como entrenador de arqueros, fue uno de los afectados por esta enfermedad, que también padece Esteban Bullrich, ex senador y ex ministro de Educación.
De acuerdo a un estudio de la Mayo Clinic, la ELA suele manifestarse inicialmente con espasmos y debilidad muscular en extremidades, así como dificultad para tragar o hablar. Con el tiempo, la enfermedad afecta las habilidades para moverse, comunicarse, ingerir alimentos y respirar, y no existe actualmente una cura para esta condición fatal.
Los síntomas de ELA varían entre los individuos, dependiendo de las células nerviosas que se vean afectadas, e incluyen:
Normalmente, la ELA inicia en las manos, pies, brazos o piernas, expandiéndose luego a otras zonas del cuerpo. A medida que las células nerviosas mueren, los músculos se debilitan, lo cual impacta en procesos como la masticación, deglución, habla y respiración. Cabe destacar que, usualmente, la ELA no interfiere con el control de la vejiga ni afecta los sentidos, incluyendo el gusto, olfato, tacto y oído.
La enfermedad ataca las células nerviosas responsables de los movimientos voluntarios, conocidas como neuronas motoras. Estas se clasifican en dos grupos: las neuronas motoras superiores, que se extienden desde el cerebro hasta la médula espinal y los músculos, y las neuronas motoras inferiores, que van desde la médula espinal a los músculos del cuerpo.
La ELA provoca la degeneración de ambos tipos de neuronas motoras, llevando a su eventual muerte. Una vez que estas neuronas se dañan, dejan de transmitir señales a los músculos, lo que dificulta su funcionamiento.
En aproximadamente el 10% de los casos de ELA, se puede identificar una causa genética, mientras que en el resto de los casos se desconoce el origen de la enfermedad, lo que motiva a los investigadores a adentrarse en el estudio de sus posibles causas. La mayoría de las hipótesis se centran en una interacción compleja entre factores genéticos y ambientales.
Existen varios factores de riesgo asociados a la ELA, incluyendo ciertos factores ambientales que se relacionan con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.









