Ese mismo día, la Justicia federal de Estados Unidos examinará si los elementos recabados justifican una investigación penal sobre movimientos sospechosos de 300 millones de dólares relacionados con la AFA. Esta situación ha generado una palpable inquietud en el presidente de la entidad, que, según se ha podido averiguar, no se siente seguro. A pesar de los esfuerzos que ha realizado para limpiar su imagen comenzando desde el Mundial y continuando con el inicio del Torneo Clausura, parece que la estrategia no está funcionando del todo. Aunque cuenta con un cierto grado de resguardo en los pasillos judiciales de nuestro país, en las tribunas es objeto de severas críticas.
En al menos dos canchas, el todavía presidente de la AFA fue blanco de insultos. La frase “Chiqui Tapia botón” resonó en el estadio Monumental, donde el árbitro Nazareno Arasa no señaló un penal claro a favor de River, que enfrentaba a Barracas Central. Los abucheos también se hicieron sentir en el estadio UNO, donde los hinchas de Estudiantes expresaron su descontento antes del inicio del partido que terminó en derrota ante Independiente.
Se comenta que lo que más le genera malestar a Tapia, más allá de los problemas legales que podrían surgir, son los gritos e insultos provenientes de las tribunas. Una de las ocasiones más memorables ocurrió antes del partido que la Selección Argentina disputó con Mauritania el 27 de marzo en la Bombonera. En ese evento, cuando Tapia se acercó para entregarle una plaqueta de reconocimiento a Juan Román Riquelme por facilitar el uso del estadio, las voces de la hinchada se alzaron en su contra. Un lugar que debería ser sagrado y generado un momento de honor para él, se convirtió en un escenario de rechazo.
Después de un periodo de 40 días donde intentó mostrarse más cercano al público a través de las redes sociales, Tapia buscó cambiar la narrativa al aprovechar la gran actuación de la Selección en un intento de reparación de imagen. La nacional estuvo muy cerca de obtener el segundo título mundial, pero perdió en la final del MetLife de Nueva Jersey frente a España. En todas las canchas, se desplegó una bandera nacional con el mensaje: “Gracias Selección por unir y hacer feliz a todo el pueblo argentino”. Asimismo, la Liga Profesional lanzó un video dedicado a Lionel Scaloni y Lionel Messi, celebrando los valores del equipo que lo dio todo en territorio estadounidense.
Sin embargo, esta campaña no ha podido borrar el malestar que siente el público hacia la gestión de Tapia. La hinchada sigue recordando el contexto del campeonato actual, unas ligas con 30 equipos, la posibilidad de consagrarse campeón siete veces, la manipulación de los resultados por parte de los árbitros –de ello hay pruebas que han sido remitidas a la Justicia–, y el hecho de que los ascensos parecen regirse más por intereses y negociaciones que por méritos deportivos. Todas estas incongruencias siguen presentes en la mente de los aficionados.
A diferencia de Tapia, quien se presenta a pesar de los abucheos, Pablo Toviggino ha elegido un perfil más bajo. El tesorero de la AFA no estuvo presente en la reciente gira por Norteamérica, aunque su expareja, María Julia del Castillo Orellana, y su empleada doméstica sí hicieron el viaje. Toviggino, oriundo de Rosario y actualmente asentado en Santiago del Estero, ha sabido construir su poder en el ámbito local y celebró una fotografía de Tapia con Donald Trump durante un encuentro que tuvo lugar entre el presidente de Estados Unidos y los líderes de las asociaciones miembro de FIFA. Según sus palabras, “la simpatía es emoción. Es orgullo”. La última vez que Toviggino hizo una publicación activa en redes fue al día siguiente de la derrota de la Selección ante España, citando al Papa Francisco: “Vivir es intentar. Y quien intenta, inevitablemente tropieza”.
En esta semana, los cercanos a Tapia han buscado defender su imagen a través de medios de comunicación y abogados, intentando amedrentar a aquellos que escriben sobre ellos. Aclararon que el FBI no confiscó sus dispositivos móviles; no obstante, es evidente que la Justicia estadounidense continúa investigando. Además, se han mencionado testigos bajo identidad reservada que podrían ser cruciales para el avance de las investigaciones. Y al parecer, esta situación es la que llevó a Tapia a visitar a la Difunta Correa en San Juan, en busca de algún tipo de protección espiritual.








