El tenista vinculó su trayectoria con un concepto cultural serbio: el inat, que representa una mezcla de terquedad y orgullo enfrentados a la injusticia. Este rasgo, según Djokovic, es profundamente representativo de la región balcánica y forma parte esencial de su personalidad. ‘Siempre me he sentido como un guerrero, alguien a quien nunca se le permitía rendirse. La perseverancia y la resiliencia son un don del pasado y de la historia que he vivido’, destacó.
Al elegir el momento más decisivo de su carrera, el ex número uno del mundo no mencionó un torneo específico, sino que se remontó a su niñez, refiriéndose a los primeros 15 años como fundamentales en su desarrollo: ‘Todo lo que nos sucede en los primeros años de vida nos marca profundamente. En los primeros 15 años, sentamos las bases del edificio que lleva nuestro nombre: después, podemos trabajar en él, pero para entonces el cemento ya se ha solidificado’.
El papel de su primera entrenadora y mentora, Jelena Gencic, también ocupó un lugar destacado en la conversación. Djokovic recordó una visita que le hizo en 2011, llevándole el trofeo de su primer Wimbledon, y lo calificó como uno de los momentos más emotivos de su vida. Junto a Gencic, adoptó diversas prácticas que lo ayudaron a perfeccionarse: combinó la práctica en cancha con análisis de videos en blanco y negro, música clásica y técnicas de respiración, lo que lo llevó a desarrollar una visión ‘multidisciplinaria y holística’ sobre la vida. ‘Sin Jelena Gencic, no sería Novak Djokovic’, afirmó.
El serbio también reflexionó sobre qué consejo daría a su yo más joven. ‘Le diría que nunca renunciara a sus sueños, incluso cuando los obstáculos parezcan enormes y las circunstancias sean adversas. Siempre hay una solución, un camino’, expresó. Además, destacó la importancia de cuidar aspectos como la alimentación, el sueño y la respiración en su desarrollo profesional: ‘Creo firmemente que todo lo que hago influye en mi rendimiento’.
Djokovic concluyó su reflexión enfatizando su visión sobre el progreso personal. ‘En mi opinión, el estancamiento no existe: si no progresas, retrocedes. No hay alternativa’, sentenció.
‘ – The Wolf in Winter’ repasa episodios significativos en la vida del tenista, tales como las dificultades económicas que enfrentó su familia, los 78 días de bombardeos de la OTAN sobre Belgrado durante la guerra de Kosovo, su llegada a una era dominada por Roger Federer y Rafael Nadal, y sus controversiales posturas sobre temas como la espiritualidad y la vacunación, que llevaron a su suspensión en Melbourne en enero de 2022 y posterior expulsión de Australia. Al recordar la guerra en Belgrado, Djokovic compartió: ‘Ya había vivido la guerra, el horror de las bombas que caían del cielo’.
El documental también incluye testimonios de su esposa, Jelena Djokovic, así como de familiares, amigos y rivales históricos, ofreciendo un relato completo sobre el campeón serbio y su evolución en una de las rivalidades más destacadas del deporte. La historia de los tres grandes del tenis queda resumida en una cifra: Federer, Nadal y Djokovic han conquistado un total de 66 Grand Slams entre los tres en un período de 15 años, marcando el tiempo en que Djokovic pasó de ser un competidor incidental a consolidarse en el trío dominante de su generación.









