Avelluto aseguró que el incidente no lo tomó por sorpresa, recordando que este tipo de situaciones se han repetido en diferentes administraciones. “No me sorprendió porque ya me había pasado a mí un par de veces”, indicó, añadiendo que el derecho a ser escuchado debe ser garantizado para todos, sin importar sus opiniones.
En este contexto, enfatizó que tanto quienes apoyan como quienes critican al Gobierno deben poder expresarse sin interrupciones. “El respeto es lo que hoy le está faltando al debate público en la Argentina”, resumió.
El exfuncionario también cuestionó actitudes de ambos lados del espectro político. Por un lado, consideró inapropiado que el secretario de Cultura llevara consigo un grupo de aplaudidores, y por otro, criticó las provocaciones y los abucheos durante el discurso. “Dijera lo que dijera, merecía ser escuchado, porque la democracia es así”, sostuvo.
Para Avelluto, la recurrencia de estos episodios refleja un problema estructural en la vida pública argentina. “Si nos vamos a estar insultando todo el día, no vamos a poder construir nada”, advirtió, sugiriendo que el respeto debería ser una premisa fundamental.
Más allá de este episodio específico, el exministro también puso en tela de juicio la gestión cultural actual del Gobierno, que, según él, carece de políticas públicas efectivas en el ámbito cultural. Consideró que la administración actual se limita a gestionar lo ya existente sin desarrollar nuevas iniciativas. “No podría decir que estoy en contra de sus políticas, porque sus políticas no existen”, concluyó.









