El análisis revela que ciertos cultivos, como el maíz, se han visto más afectados por el aumento de costos, influenciando así el balance general. Por otro lado, productos como el trigo y el girasol han experimentado mejoras en sus precios. En el caso del maíz, las retenciones se redujeron de 7,5% a 5,5%, lo que proporciona cierto alivio en medio de la creciente inflación de precios debido al conflicto en Medio Oriente en los últimos meses.
El Gobierno implementó una baja en las retenciones al trigo y la cebada a partir de este mes, y prevé una reducción escalonada para la soja, el girasol, el maíz y el sorgo a partir de enero próximo.
Es relevante destacar que el índice de FADA determina que el ingreso restante tras cubrir los costos se divide en tres partes: los impuestos (61,9%), el alquiler de la tierra (29,7%) y las ganancias (8,5%).
A nivel nacional, el promedio de los impuestos en junio fue del 61,9%, aunque a nivel provincial se observaron variaciones: en Córdoba fue del 60,2%, en Buenos Aires 59%, en Santa Fe 55,6%, en La Pampa 58,9%, en San Luis 58,2% y en Entre Ríos 65,5%, tal como se detalla en el informe.
FADA también señala que el 56,7% del total de impuestos que deben abonar los productores corresponde a impuestos nacionales no coparticipables, particularmente retenciones e impuestos sobre créditos y débitos bancarios. Además, los impuestos nacionales coparticipables constituyen el 32,9%, los provinciales el 9,3% y los municipales el 1,1%.
“El Índice FADA midió 61,9% para junio de 2026. Esto significa que, de cada $100 de renta agrícola, $61,9 se destinan al pago de impuestos”, afirmó un representante de la entidad. A pesar de que este porcentaje se encuentra por debajo del 62,5% de marzo, la presión fiscal sigue siendo significativa.
La economista de FADA, Antonella Semadeni, destacó que “el trigo y el girasol se beneficiaron por aumentos en sus precios, mientras que en el caso del trigo, la reducción de retenciones tuvo un efecto positivo”.
El estudio también indica que “no todos los cultivos experimentaron el mismo impacto: el maíz fue más afectado por el incremento de los costos. Actualmente, la urea, un insumo clave, presenta precios altos, y los costos de fletes han aumentado en los últimos meses, lo que genera preocupación”.
Específicamente, el trigo, que vio una disminución en las retenciones, aumentó 15,5% en su precio en comparación con marzo, alcanzando un 6,8% más que en junio del año anterior. Por su parte, la urea ha incrementado su precio en un 48% durante el año.
En cuanto a la relación entre insumos y producción, esta situación es difícil: se requieren 4 toneladas de maíz para adquirir una tonelada de urea, mientras que para el trigo son necesarias 3,4 toneladas.









