El resultado reflejó el esfuerzo del equipo que más buscó y generó las oportunidades más claras. Con este triunfo, Gimnasia alcanzó 9 puntos de 12 posibles en la zona B. Desde el inicio, el Lobo asumió el control del juego, impulsado por su afición y consciente de la necesidad de sumar antes de una semana clave. A pesar de llegar con puntaje perfecto tras ganar sus tres primeros encuentros, Barracas intentó plantear un esquema físico, intenso, y de rápidas transiciones, pero no logró imponer su estilo por períodos prolongados.
En la primera mitad, el partido se desarrolló en medio de fricciones, interrupciones y roces. Gimnasia buscó profundizar por las bandas e intentar crear conexiones cerca del área rival, mientras que Barracas respondía con presión y agresividad, muchas veces al límite de lo reglamentario.
En este clima, comenzó a gestarse una de las controversias de la tarde que puso en tela de juicio el desempeño del árbitro Nicolás Lamolina, quien estuvo presente con su padre, Francisco. El árbitro amonestó a Rafael Barrios, lateral de Barracas Central, pero luego mostró una llamativa tolerancia hacia el jugador visitante. A pesar de estar condicionado por la tarjeta, Barrios siguió acumulando faltas y estuvo involucrado en varias acciones que podrían haber derivado en una segunda amarilla. Sin embargo, Lamolina optó por no sancionar, lo que generó protestas por parte de los jugadores locales y el público presente en el Bosque, que se manifestaron en contra del árbitro. Ante esta situación, el entrenador Damián Ayude decidió reemplazar a Barrios por Manuel Duarte.
La mejor jugada del partido llegó al inicio del segundo tiempo. Nicolás Barros Schelotto recibió el balón en la izquierda y desató una acción brillante para abrir el marcador: el zurdo desbordó a cuatro rivales con una carrera electrizante, cambios de ritmo y una notable determinación. La jugada, con un aire maradoniano, culminó con un centro de Silva Torrejón al primer palo y el cabezazo de Agustín Colazo, que rompió la igualdad.
El gol cambió por completo el panorama. Barracas se vio obligado a avanzar en el campo, mientras que Gimnasia aprovechó los espacios para desplegar un juego más fluido. El equipo de Pereyra mostró orden defensivo, control emocional y madurez para administrar la ventaja. Cada intento de reacción del equipo visitante se encontró con una sólida estructura local, respaldada por la seguridad de Nelson Insfrán y la efectividad defensiva en los momentos de máxima exigencia. Uno de los jugadores más destacados fue Nacho Fernández, un mediocampista que recuperó su despliegue físico con continuidad y supo ganar faltas para permitir a sus compañeros tomar aire.
Con el paso de los minutos, las decisiones arbitrales seguían alimentando la discusión, siendo cada vez más difícil justificar la permanencia de Barrios en el campo según criterios disciplinarios. No obstante, Gimnasia mantuvo su enfoque. Continuó compitiendo con intensidad y no permitió que las controversias afectaran su rendimiento, incluso se anuló correctamente un gol a Barracas por offside de Duarte, quien se encontraba en una posición muy adelantada.
La sentencia llegó en el tiempo agregado. Con Barracas decidido a buscar el empate, el Lobo aprovechó los espacios y logró el segundo gol a través de Franco Torres, quien eludió a varios rivales por la derecha. La definición, con una débil respuesta del arquero Miño en el primer palo, selló una victoria que ya era merecida por el desarrollo del encuentro. El 2 a 0 reflejó la diferencia entre un equipo que buscó activamente y otro que nunca pudo contrarrestarlo.
Este triunfo deja al Lobo con perspectivas alentadoras, ya que no solo ganó, sino que mostró carácter en un partido que exigía respuestas. Pero, sobre todo, Gimnasia consiguió algo que en La Plata tiene tanto valor como los puntos: llegar fortalecido al clásico. El próximo desafío será ante Estudiantes, un partido que trasciende cualquier estadística y que típicamente marca el rumbo de toda una temporada.
De cara a esa cita, el Lobo lo afrontará después de haber derrotado a uno de los contendientes del campeonato, con el respaldo de su afición y la certeza de haber hallado respuestas futbolísticas. En el Bosque, celebró una victoria significativa y espera que este impulso sea decisivo para el próximo encuentro.








