La partida fue registrada por numerosos medios. Al llegar a su ciudad, Messi y Antonela Rocuzzo asistieron a la ceremonia y se instalaron en su residencia en el complejo cerrado Kentucky, en la localidad de Funes, cercana a Rosario. La despedida final tuvo lugar en el cementerio El Prado, en Pérez, a solo 20 minutos de su hogar, y contó con la presencia de familiares y amigos cercanos.
El próximo encuentro del Inter Miami está fijado para este miércoles a las 20:30, donde se enfrentarán a León de México en la tercera y última jornada de la Leagues Cup. Para clasificar a la siguiente ronda, el equipo necesita ganar por un amplio margen. Además, el sábado 15, las Garzas se desplazarán a Nashville para un partido por la MLS. Aún no hay información confirmada sobre cuándo regresará a la cancha el capitán de la selección argentina.
El fin de semana se realizaron múltiples homenajes en el ámbito del fútbol argentino en memoria de Jorge Messi. En cada partido de todas las categorías se observó un minuto de silencio y los jugadores portaron un brazalete en señal de duelo. Inter Miami también respetó un minuto de silencio antes de su último encuentro, y Rodrigo De Paul dedicó su gol a Lionel mostrando una camiseta con el número 10.
“Sabemos lo que sucedió con Leo y es un dolor muy grande, lo hemos sufrido mucho”, expresó el entrenador del Inter Miami, Ángel Guillermo Hoyos, en una conferencia de prensa, al comentar el estado anímico del plantel tras esta desgarradora noticia. Indicó que ha sido una situación muy dura y que, a pesar de que no hay palabras para describirla, todos deben seguir adelante.
El defensor Facundo Mura también envió su solidaridad al capitán y campeón del mundo: “Nosotros sentimos todo lo que pasó. Acompañamos a Leo en este difícil momento, sabemos lo que está viviendo y le transmitimos nuestro apoyo como personas y compañeros de equipo. Todos sentimos su pérdida y cuando él decida regresar, estaremos aquí para apoyarlo en lo que venga”.
Jorge Messi padecía desde hacía tiempo una enfermedad que era conocida solo por su círculo más cercano, y que se mantuvo en la confidencialidad incluso durante la Copa del Mundo, cuando Lionel tuvo que jugar sin la presencia de su padre, quien había cancelado un viaje por razones de salud. La relación entre padre e hijo estuvo siempre vinculada al fútbol, desde que Jorge dirigió a Lionel en Abanderado Grandoli en su infancia, hasta su trayectoria en Barcelona y la selección argentina. Lionel evocó ese vínculo al recordar un gol ante Uruguay en 2008, donde dedicó una camiseta que decía “Te amo papi”, y comentó: “Sé lo que él disfruta con el fútbol, viéndome jugar, sufriendo muchísimo”.







