Las conversaciones se centran en obtener el apoyo legislativo necesario para modificar el sistema de votación vigente, enfocándose especialmente en la eliminación o suspensión de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Santilli expuso, en una charla, las razones por las cuales el Gobierno busca deshacerse de las PASO: “Es para la gente. El Presidente piensa: que la gente no vaya a votar seis veces; que no tenga que pagar el Estado entre US$250 y US$300 millones por una PASO; que la gente no tenga que ver en la televisión el espacio cedido para los partidos políticos.”
En la primera discusión del proyecto, el oficialismo argumentó que se propone detener la “distorsión de un sistema con 174 partidos políticos”, incrementando las exigencias de territorialidad.
Esto implicaría exigir presencia en 10 provincias en lugar de 5 y aumentar considerablemente la cantidad de afiliados requeridos (por ejemplo, de 4.000 a 10.000 en la provincia de Buenos Aires), además de implementar la afiliación digital.
La propuesta, que el Poder Ejecutivo presentó al Congreso en abril de este año, ha generado diversas opiniones entre los gobernadores del oficialismo y aquellos de la “oposición dialoguista”.
Mientras el oficialismo persigue la eliminación definitiva de las primarias, algunos mandatarios provinciales prefieren acordar una suspensión de las PASO para el año próximo.
Desde el Senado, la líder del bloque libertario, Patricia Bullrich, comentó que no se contarían con los votos suficientes para una derogación completa.
El funcionario también subrayó que la iniciativa es una reforma “enfocada en la sociedad y no en las estructuras partidarias”, y añadió que la discusión sobre el método podría incluir sugerencias de otros sectores, como el bloque de la Unión Cívica Radical.
Las posturas de los gobernadores difieren: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan) y Alfredo Cornejo (Mendoza) han mostrado su apoyo al proyecto original de la Casa Rosada.
En contraste, el gobernador cordobés Martín Llaryora no se opone a la eliminación, dado que el peronismo en su provincia rechaza ese sistema de votación.
Maximiliano Pullaro (Santa Fe), por su parte, no aprobó la eliminación a nivel nacional debido a que su provincia está llevando a cabo una reforma local que mantiene las primarias, aunque estaría dispuesto a respaldar la opción de suspenderlas junto con los mandatarios de la región patagónica.
Entre los opositores, el tucumano Osvaldo Jaldo consideró que la medida está “diseñada a medida” de La Libertad Avanza, mientras que el catamarqueño Raúl Jalil solicitó un análisis detallado antes de decidir su respaldo a la iniciativa.
El debate legislativo se desarrolla en un contexto de precaución por parte de las administraciones provinciales, afectado por factores económicos y de recursos. En el primer semestre, la coparticipación federal registró una disminución real interanual del 2,8%.









