Durante el encuentro de la FAM, en el que Espinoza renovó su mandato, los más de 500 intendentes aprobaron un documento que exige al presidente Javier Milei “la urgente corrección del rumbo económico” y advirtió sobre las repercusiones de las políticas nacionales en el empleo, la producción, la salud, la alimentación, la educación, la seguridad, las jubilaciones, la discapacidad, la asistencia social y las economías regionales.
La FAM también indicó que hay una pérdida de recursos para provincias y municipios, así como la paralización de la obra pública, la caída del consumo y el impacto de la crisis sobre jubilados, trabajadores, PyMEs y economías regionales. Por eso, reclamaron al Gobierno nacional “la restitución de los fondos educativos, la reactivación de la obra pública y una mayor inversión en salud, educación, seguridad y discapacidad”.
“Los municipios de todo el país se convirtieron en la primera barrera de contención, atendiendo las crecientes demandas de la población frente al deterioro de las condiciones de vida”, expresó Espinoza al concluir la asamblea. “Es en cada gobierno local donde estamos impulsando la unidad para frenar esta escalada de injusticia social que sufre el pueblo argentino”, sostuvo.
“Según las últimas encuestas, el 70% de los argentinos pide un cambio de rumbo económico. Ante este triste diagnóstico, y junto a la Federación Argentina de Municipios, tenemos la tarea de mantener encendida la llama de la esperanza, construir una alternativa amplia y superadora y comenzar un nuevo camino para la Argentina”, concluyó.









