Romero, quien había suscitado preocupación por una lesión en el ligamento lateral de la rodilla derecha que sufrió hace casi 50 días, ya se ha entrenado con normalidad junto al resto del equipo en Kansas. Sin embargo, aún no ha participado en los ensayos futbolísticos más intensos.
Según información obtenida, el cuerpo técnico planea un regreso gradual para el jugador. Es poco probable que Romero sea arriesgado en el amistoso contra Honduras, aunque podría jugar algunos minutos frente a Islandia el próximo martes 9 de junio, siempre que Scaloni considere que está en condiciones.
La prioridad del equipo es asegurar que el defensor esté en plena forma para el debut mundialista contra Argelia, programado para el martes 16 de junio a las 22:00 en el Kansas City Stadium.
Además de la buena noticia sobre Romero, Julián Álvarez también ha dejado atrás un esguince de tobillo que sufrió en el final de la temporada con Atlético de Madrid y ya estaría listo para participar en los partidos preparatorios.
Por otro lado, el cuerpo técnico continúa monitoreando la salud de otros jugadores. Lionel Messi presenta una sobrecarga en el isquiotibial de la pierna izquierda, pero no corre peligro para el debut. Leandro Paredes ha reducido su carga de trabajo debido a una sobrecarga muscular, mientras que Gonzalo Montiel se encuentra en una situación más delicada por un desgarro grado 2 en el cuádriceps.
Asimismo, se están evaluando a Emiliano Martínez, quien tiene una pequeña fractura en un dedo; Nicolás Paz, con molestias en la rodilla izquierda; Nicolás González, que se recupera de un desgarro; y Nahuel Molina, quien está en la fase final de una lesión muscular.
En este contexto, la práctica programada para este martes por la noche será decisiva para Scaloni, quien busca recuperar a sus jugadores y ajustar las cargas de trabajo con el objetivo de contar con la mayor cantidad de futbolistas en condiciones cuando inicie el Mundial.









