Inicialmente, Nonu había decidido no participar en el ritual, pero cambió de opinión tras conversar con los integrantes del plantel neozelandés la noche anterior al partido. “No quería que se tratara de mí. Fue algo espontáneo. Me lo pidieron y lo discutimos la noche anterior, y yo más o menos dije que no porque no quería que se tratara de mí”, manifestó el ex jugador en un intercambio con un medio de Nueva Zelanda.
El ambiente en el estadio de Durban se cargó de simbolismo cuando, luego del Ka Mate realizado por los All Blacks, Nonu se posicionó frente a sus ex compañeros y, con los jugadores de Sharks alineados detrás, realizó la versión más contemporánea del Haka. Su interpretación fue recibida con respeto tanto por el público como por los propios neozelandeses, quienes valoraron su trayectoria y legado.
Nonu ingresó al campo a los 60 minutos y dejó su marca con una acción física que evocó sus mejores años: un choque con Ruben Love que dejó a este último en el suelo. El centro acumula 103 presencias con Nueva Zelanda entre 2003 y 2015, periodo en el que se alzó con dos Copas del Mundo (2011 y 2015). En el encuentro, los All Blacks no dejarion espacio para la duda y lograron una contundente victoria por 54-0 ante Sharks.
Después de su última etapa en Toulon, Nonu optó por trasladarse al rugby sudafricano y unirse a los Sharks. Su llegada al club no solo representa un desafío deportivo, sino también una oportunidad para actuar como mentor y acelerar el desarrollo de los jóvenes talentos del equipo, según informaron medios de la región.
La gira de los All Blacks en Sudáfrica, bajo el lema Rugby’s Greatest Rivalry, sigue generando gran atención, pero el protagonismo de la jornada se centró indiscutiblemente en Nonu. Su capacidad para mantenerse activo y el respeto mutuo entre él y su antiguo seleccionado marcan un nuevo capítulo en la historia del rugby internacional.









