Tras dos años de negociaciones paralizadas, la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina (UOMRA) logró destrabar la paritaria siderúrgica para los trabajadores de la Rama 21. La situación de estancamiento comenzó a revertirse tras un fallo clave de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, dictado el 6 de julio, el cual ratificó las facultades del interventor, Alberto Biglieri, para designar a los delegados paritarios y representar a la organización en las tratativas.
Este respaldo judicial fue fundamental, dado que la discusión salarial se encontraba obstruida por la negativa de la Secretaría de Trabajo a reconocer a los representantes designados por la intervención. Con la validación de la Justicia, se abrió una instancia de negociación de 30 días con las cámaras empresarias, encabezada por Biglieri y un cuerpo de delegados de las seccionales Capital Federal, Cañada de Gómez, Quilmes, La Plata y San Nicolás, logrando finalmente poner fin a un extenso período de salarios congelados.
El nuevo esquema salarial firmado este jueves establece una recomposición escalonada. En primer término, se aplicará un incremento no remunerativo del 6% para el trimestre comprendido por agosto, septiembre y octubre. Posteriormente, se implementará un segundo aumento del 6% para los meses de noviembre y diciembre, el cual tendrá carácter no acumulativo.
Como parte fundamental del entendimiento para otorgar previsibilidad al sector, las partes acordaron que los nuevos básicos de convenio entrarán en vigencia a partir del 1° de enero de 2027. Esta estructuración busca normalizar la pirámide salarial de los trabajadores siderúrgicos tras el largo impasse negociador.
Más allá de los incrementos porcentuales, el acuerdo contempla un mecanismo para abordar el deterioro de los ingresos sufrido durante los dos años de parálisis. Para ello, se estableció el compromiso de abrir negociaciones específicas orientadas a definir un bono compensatorio que cubra las diferencias salariales acumuladas antes del 1° de agosto de 2026.
Dicho monto compensatorio no será uniforme, sino que se determinará empresa por empresa. Esta modalidad permite considerar las particularidades operativas, los mecanismos de pago vigentes y las necesidades específicas de cada compañía del sector, garantizando una solución consensuada que facilite la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores en todo el territorio nacional.









