Según lo informado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este deterioro en las condiciones comenzará a percibirse con mayor fuerza el miércoles 12 de agosto. En esta jornada, se prevé un incremento en la probabilidad de lluvias, además de la posibilidad de que se registren ráfagas de viento cercanas a los 50 kilómetros por hora.
Por la mañana del miércoles, el potencial de lluvia se estima en alrededor del 10%. Sin embargo, hacia la tarde, esa probabilidad se elevará al 40%, lo que sugiere la posibilidad de lluvias aisladas. Al caer la noche, la probabilidad de precipitaciones disminuirá nuevamente, situándose cerca del 10%.
A este panorama se le sumará viento del este, que podría registrar ráfagas significativas, alcanzando los 50 km/h. En cuanto a las temperaturas, se anticipa que se mantendrán en un rango bajo, con una mínima de 8 grados y una máxima que apenas llegará a los 12.
En lo que respecta al martes 11 de agosto, el SMN prevé cielos mayormente nublados durante la mayor parte del día, con una temperatura mínima de 6 grados y una máxima de 12. No se esperan cambios significativos en el clima antes de que la inestabilidad meteorológica haga su aparición.
La situación continuará inestable durante el jueves 13. En las primeras horas de la madrugada y la mañana, el cielo permanecerá nublado, y existe un 40% de probabilidad de lluvias aisladas en la tarde y noche. La mínima esperada será de 8 grados.
A partir del viernes 14 de agosto, el pronóstico muestra signos de mejora en las condiciones climáticas, aunque las nubes seguirán presentes. La probabilidad de precipitaciones se ubicará alrededor del 10% a lo largo del día, con una mínima de 10 grados y una máxima de 14.
De este modo, el período durante el cual se anticipan mayores probabilidades de lluvias en la ciudad de Buenos Aires estará centrado entre el miércoles y el jueves. Este fenómeno irá acompañado de temperaturas bajas y viento, antes de dar lugar a una estabilización gradual una vez que se acerque el final de la semana.
El pronóstico sugiere que, a pesar de la llegada de la inestabilidad, podría haber un breve respiro hacia el fin de semana. Sin embargo, es importante recordar que las condiciones del tiempo son inherentemente variables y pueden cambiar rápidamente, por lo que se recomienda mantenerse informado a través de los canales oficiales del SMN.
Los residentes del AMBA deben prepararse para las inclemencias del tiempo, especialmente aquellos que deben desplazarse, ya que las ráfagas de viento y la lluvia podrían afectar la circulación y las actividades cotidianas. Es aconsejable tomar precauciones al conducir y estar atentos a las alertas meteorológicas que puedan emitirse en las próximas horas.
A medida que avanza la semana, será clave seguir el desarrollo de las condiciones climáticas, ya que podrían surgir sorpresas que alteren lo que hoy parece ser el patrón previsto. Estar bien informados y preparados es fundamental para afrontar estos cambios climáticos de manera efectiva.









