Esta situación ha sido analizada en diversas ocasiones desde que se implementó la apertura total de importaciones por parte del actual Gobierno, reflejando el drástico cambio de un mercado que hasta 2023 tenía un 65% de autos nacionales y un 35% de importados al actual esquema de libre comercio, que presenta una composición completamente invertida.
Sin embargo, un dato que ha pasado desapercibido es la notable disminución en las ventas de autos brasileños. A pesar de ser importados, no registraron el mismo aumento que durante 2024, cuando se eliminaron las restricciones SIRA. De hecho, la caída en sus ventas ha sido superior a la contracción general del mercado, que al cierre del primer semestre de este año se ubicó en un 12,8%.
Esta tendencia es sorprendente, ya que en 2024 y 2025 las importaciones provenientes de Brasil habían crecido del 22% al 48% de la cuota del mercado total; sin embargo, este año esta tendencia se ha revertido abruptamente. Al cierre del primer trimestre, la participación de los autos brasileños ya había descendido al 43%, y para el final del semestre se situó en un 41,5%. Hace un año, en su punto más alto, el 48% representaba la venta de 156.500 autos por parte de Brasil a Argentina. Actualmente, con el 41,5%, esta cifra se ha reducido a 122.100 unidades, lo que implica una caída del 22% en comparación con el año anterior.
Adicionalmente, mientras que las ventas de vehículos argentinos disminuyeron un 28%, el mercado en su totalidad solo bajó un 12,8%, lo que sugiere un aumento en las importaciones de autos de otras procedencias, gracias, en parte, a las cuotas para vehículos híbridos y eléctricos, así como a la eliminación de impuestos que encarecían su precio en el país.
Entre los modelos brasileños que más han perdido ventas se encuentran el Fiat Mobi, con un descenso del 67,6%; el Toyota Yaris, que bajó un 61%; y el Volkswagen Polo, que cae un 53,8%. Otros modelos, como el Volkswagen T-Cross y el Jeep Renegade, también sufrieron disminuciones significativas, del 48,7% y del 47% respectivamente. Por contraste, el Chevrolet Onix es la única excepción, con un aumento del 11,6% en sus ventas.
Esta drástica caída se refleja en el ranking de ventas: en junio de 2025, el Toyota Yaris ocupaba el cuarto lugar con 15.529 unidades; un año después, descendió al undécimo lugar con apenas 6.061 unidades vendidas. Similar es el caso del Volkswagen Polo, que pasó del séptimo al decimocuarto lugar, y el Corolla Cross, que bajó al décimo tercer puesto.
El impacto del ascenso de nuevos modelos como el Volkswagen Tera y el Toyota Yaris Cross, así como el crecimiento del Chevrolet Onix, ha mitigado un poco el colapso de las marcas brasileñas. Actualmente, el SUV Tera es el más vendido de esta procedencia, ocupando el sexto lugar en el ranking general.
La caída en posiciones es notable sobre todo para el Renault Kardian, que bajó del duodécimo al décimo séptimo lugar, y el Volkswagen T-Cross, que pasó del decimotercer al vigésimo tercer puesto.
Un cambio drástico se observó desde la destrucción de la planta de motores de Toyota en Brasil en octubre de 2025, cuando el Toyota Yaris se perfilaba para ser el auto importado más vendido del año, incluso liderando la lista general de ventas de autos 0 km en Argentina, por delante de la Toyota Hilux y el Fiat Cronos.
Hoy, el auto importado más vendido hasta la fecha no proviene de Brasil, sino de un modelo que Ford importa desde China: el Ford Territory, marcando así una ruptura de una tendencia en el mercado que había perdurado por más de 35 años.









