La justicia boliviana lo investiga como el presunto autor intelectual del ataque, debido a denuncias de violencia de género que habría ejercido contra la abogada durante su relación.
Cerimedo, quien es fundador de un medio de comunicación vinculado a la derecha y CEO de una empresa de publicidad, jugó un rol crucial en la campaña presidencial de Javier Milei en 2023. En sus propias palabras, coordinó “miles” de trolls en plataformas digitales para potenciar la imagen del candidato libertario y atacar a sus contrincantes.
Además, el consultor mantiene conexiones con diversas figuras de la derecha en América Latina, en particular en el ámbito de la comunicación digital.
Una de las relaciones más significativas es la que estableció con la familia Bolsonaro. Cerimedo participó en la campaña presidencial de Jair Bolsonaro en 2018, enfocándose en la comunicación y la estrategia digital.
Su involucramiento lo llevó a estar relacionado con uno de los episodios más controversiales de la política brasileña: el intento golpista que lideró Bolsonaro junto a sus adeptos tras las elecciones de 2022, con el objetivo de impedir que el actual presidente Lula Da Silva asuma el mando.
Según trascendió, Cerimedo creó un video que alimentaba sospechas infundadas sobre las urnas electrónicas utilizadas en aquellas elecciones, insinuando un fraude electoral. Aunque dicho contenido fue bloqueado por las autoridades, más tarde se descubrió que estaba disponible en YouTube bajo títulos engañosos, como “Receta de torta de banana y kiwi – Imperdible”, lo que dificultaba su rastreo.
También se informó que el medio fundado por Cerimedo continuó propagando desinformación electoral en redes sociales y utilizó su perfil en una conocida plataforma como el principal canal de comunicación con su público brasileño, incluyendo a Jair Bolsonaro.
Otro vínculo relevante es el que mantiene con Rodrigo Paz, el actual presidente de Bolivia. Funcionarios del gobierno boliviano comentaron que Cerimedo había estado realizando llamadas con el fin de “orientar” e incluso “instruir” acciones comunicacionales y políticas, especialmente en redes sociales.
Además, se reveló que fue profesor de Catalina, hija de Paz, en la Academia Numen, un centro de formación que él mismo creó.
En el pasado, el gobierno boliviano había sido cauteloso al confirmar su conexión con Cerimedo. A finales de julio, un funcionario de alto rango lo describió como un “asesor satélite”, alegando que no formaba parte del aparato estatal y que sus servicios eran financiados con recursos externos, posiblemente de cooperación internacional o fundaciones.
Sin embargo, durante un reciente allanamiento en su vivienda, se hallaron tarjetas que lo identificaban como “Asesor Principal del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia”.
El alcance de la labor de Cerimedo no está limitado a los países vecinos, pues también ha influido en otras naciones latinoamericanas, como Honduras. Según reportes locales, su asesoría se extendió a las elecciones generales que se llevaron a cabo a finales de noviembre, donde colaboró con el Partido Nacional, cuyo candidato, Nasry Asfura, asumió la presidencia.









