A los 12 años, Frodin fue seleccionada para reemplazar a Serena Williams en las escenas deportivas de la película “King Richard”, protagonizada por Will Smith y que narra la vida de Richard Williams, padre de las renombradas Serena y Venus, y su plan para guiar a sus hijas al éxito deportivo. Hoy, cinco años después, Thea tiene la oportunidad de competir en las mismas canchas donde Serena levantó seis trofeos, comenzando a trazar su propio camino en el tenis.
Frodin consiguió este papel tras destacarse en un torneo regional para menores de 10 años en California, donde se llevó los títulos de singles, dobles y dobles mixtos, lo que llamó la atención de los productores de la película, que se estrenó a fines de 2021. Fue invitada a una audición y finalmente se le asignó el rol de doble de cuerpo y de tenis de Demi Singleton, la actriz que interpretó a Serena, ganadora de 23 títulos de Grand Slam.
“Solo recuerdo que lo pasé genial”, comentó Frodin recientemente en una entrevista. “Poder jugar al tenis y estar delante de la cámara fue una combinación increíble. Realmente disfruté la experiencia. Trabajé junto a actores excepcionales y fue muy divertido”.
Durante seis meses, Frodin pasó varios días por semana en el set, donde su labor consistía en replicar los golpes de la joven Serena, lo que representó un desafío, dado que, como mencionó en la promoción de la película, “mi juego es bastante diferente al de ella. Tuve que cambiar la técnica, pero al final fue más sencillo”. También grabó algunas escenas no relacionadas con el tenis, incluida una en la que miraba frustrada a su padre, personaje interpretado por Smith, quien fue galardonado con un Óscar por su actuación. Además, tuvo que pronunciar una frase que, entre risas, sugirió que “quizá la hayan cortado y que reemplazaron con la actriz de verdad”.
La joven compartió mucho tiempo con Smith, quien le ofreció consejos sobre cómo desenvolverse frente a las cámaras, algo que era nuevo para ella. Sin embargo, no tuvo la oportunidad de conocer a las Williams, un anhelo que espera cumplir en este US Open, ya que ambas jugarán el cuadro de dobles femenino gracias a una invitación especial.
“Interpretar el papel de alguien a quien he admirado toda mi vida fue algo sumamente especial”, reflexionó. “Fue un honor. Siempre admiré a Serena, justo en el momento en que comenzaba a jugar y ella es una gran inspiración para mí”.
Después de esta incursión en el cine, Frodin se enfocó nuevamente en el tenis, donde ha construido una respetable carrera como junior, alcanzando el puesto 11 en el ranking de la ITF para esa categoría. Tuvo el privilegio de participar en los cuatro Grand Slam, siendo sus mejores resultados las semifinales en Australia y los octavos de final en Wimbledon, este último durante el año actual.
En febrero, disputó su primera final profesional en un torneo W35 en Arcadia, California. En marzo, gracias a sus destacadas actuaciones, recibió una invitación para las eliminatorias del WTA 1000 de Miami, donde debutó con una derrota. Recientemente, se consagró campeona en el Campeonato Nacional Femenino U18 de la USTA, lo que le valió una invitación para el cuadro principal del US Open.
El sorteo la emparejó en la primera ronda con Rybakina, actual campeona en Melbourne y una oponente formidable, quien busca consagrarse en su tercer Grand Slam tras haber ganado Wimbledon en 2022. Rybakina llega a Nueva York con el incentivo adicional de alcanzar el número uno del ranking si Aryna Sabalenka no defiende su título. Si bien la kazaja atraviesa dudas por una lesión en el tobillo izquierdo sufrida en Cincinnati hace diez días, su participación en el torneo está confirmada.
Frodin, por su parte, prefiere no generar expectativas y asegura que abordará el partido como si fuera “uno más”, a pesar de la intensa emoción que le provoca jugar sobre el cemento de Flushing Meadows.
“Intento disfrutar del momento tanto como sea posible. Aunque estoy muy emocionada, porque esto es algo con lo que solo había soñado. Experimentarlo en la realidad es algo que todavía estoy procesando”, expresó. “No diría que son nervios, es más bien emoción. Esta es una gran oportunidad para mí de aprovechar el momento, divertirme y ver hasta dónde puedo llegar. El ambiente, la energía del público… siento que encajo bien en este contexto. Siempre imaginé estar en esta situación”.









