Los usuarios de los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) deben prestar atención a la validación de su viaje con la tarjeta SUBE, ya que Trenes Argentinos ha implementado un nuevo sistema de fiscalización destinado a identificar a quienes viajan sin abonar el boleto o sin registrar adecuadamente su recorrido. Esta iniciativa busca combatir el fenómeno de los “colados”, es decir, aquellos que saltan los molinetes al ingresar a la estación o logran acceder a los trenes sin realizar el pago correspondiente con la tarjeta SUBE. Para tal propósito, la empresa ha desplegado equipos de inspectores que utilizan dispositivos electrónicos capaces de verificar en tiempo real la validación del viaje de cada pasajero. Los controles se llevan a cabo dentro de los trenes y de manera sorpresiva, donde los agentes piden la tarjeta SUBE y la escanean con lectores portátiles que muestran el historial reciente de validaciones del usuario. La normativa establece que la tarjeta SUBE debe ser validada tanto al ingresar como al salir de la estación. En el primer contacto, se retiene el monto correspondiente al viaje máximo y, al finalizar el trayecto, se reintegra la diferencia según la distancia efectivamente recorrida. Si un pasajero no valida el ingreso o si el movimiento almacenado en la tarjeta no coincide con el recorrido realizado, el sistema lo identificará automáticamente como una infracción. El objetivo de esta medida es reducir una problemática histórica para la empresa y mejorar la recaudación en los servicios ferroviarios metropolitanos, según ha trascendido. La multa por saltar un molinete o no validar el boleto con la tarjeta SUBE equivale al valor de 10 boletos mínimos, lo que actualmente representa $3.500 por cada infracción detectada. Los inspectores están facultados para cobrar la multa en el acto, pudiendo realizar el pago a través de códigos QR, billeteras virtuales o aplicaciones bancarias, además de la opción de pago en efectivo. Durante el primer mes de implementación del sistema, se registraron alrededor de 16.000 multas por irregularidades en la validación del pasaje. Se destaca que los controles pueden efectuarse en cualquier punto del recorrido, por lo que es obligatorio mantener la tarjeta SUBE a lo largo del viaje. La línea con mayor despliegue es la Roca, donde operan 10 patrullas compuestas por cinco agentes y un supervisor cada una. Estos operativos abarcan los servicios hacia La Plata, Alejandro Korn, Ezeiza, Cañuelas y Bosques, tanto por vía Quilmes como por Temperley. En la línea San Martín, actualmente hay cinco equipos realizando controles aleatorios en los servicios que conectan Retiro con Pilar y Cabred. Por su parte, la línea Belgrano Sur cuenta con dos patrullas activas supervisando los recorridos entre Sáenz y González Catán, Tapiales y Marinos del Crucero General Belgrano, además de una extensión hasta Lozano. Las inspecciones se llevan a cabo en horarios variables, sin horarios fijos, para incrementar el efecto disuasorio y dificultar la evasión del pago del pasaje. Trenes Argentinos ha asegurado que el esquema de control se continuará expandiendo en las próximas semanas. Las próximas líneas objetivo son Mitre y Sarmiento, donde se trabaja en la formación de patrullas y en la logística necesaria para implementar los controles. Hasta el momento, no hay una fecha oficial para el inicio de los operativos en estos ramales, aunque el proceso de incorporación de personal y equipamiento está en marcha. La meta es extender este sistema a toda la red ferroviaria del AMBA, unificando los mecanismos de fiscalización y reforzando el cumplimiento de las normas de viaje en los trenes metropolitanos.









