Era 1989. Después de una contundente victoria de Napoli por 3 a 0 ante Milan, donde Maradona brilló y marcó un memorable gol con un globito sobre el legendario Giovanni Galli, el campeón del mundo recorría los pasillos del Estadio San Paolo, hoy conocido por el nombre del ídolo argentino, luciendo con orgullo la histórica camiseta número 6 de Baresi.
En ese momento, un periodista lo abordó para indagar sobre el intercambio de camisetas. Maradona, lleno de elogios hacia el defensor italiano, comentó: “Esta es la camiseta de un grandísimo jugador. Pienso que Franco Baresi es el mejor defensor. Este es un recuerdo que guardaré para toda la vida”.
La admiración era recíproca, ya que Baresi también había elogiado en diversas ocasiones a Maradona, recordando con afecto los intensos enfrentamientos entre el Milan de Arrigo Sacchi y el Napoli de Diego, una de las rivalidades más apasionantes del fútbol italiano a finales de los años 80. “Un mito, un ídolo para todos los jóvenes y para todos los fanáticos del fútbol. Con Maradona en la cancha uno pagaba con gusto la entrada”, expresó el defensor en una ocasión.
A pesar de haber jugado contra muchas figuras de renombre a lo largo de su carrera, Baresi no dudó en señalar quién fue el rival más complicado que enfrentó. “He tenido muchos compañeros excepcionales y no podría elegir a uno. Sin embargo, si tuviera que elegir al rival más fuerte contra el que he jugado, diría que fue Maradona”, admitió en una entrevista.
El intercambio de camisetas en aquel partido no solo marcó el cierre de un encuentro, sino que se convirtió en una de las imágenes más memorables de la Serie A de finales de los años 80. Dos leyendas del fútbol, con estilos y roles opuestos, un delantero y un defensor, que durante 90 minutos fueron rivales, pero que, al finalizar el juego, dejaron de lado la competencia para expresar el profundo respeto y la admiración que sentían el uno por el otro.









