En su comparecencia ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7), compuesto por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, el ex tripulante del Tango 10, que formó parte de la flota presidencial durante la primera etapa de la gestión kirchnerista, brindó su testimonio bajo juramento.
Durante su declaración, citada por la fiscal general, Fabiana León, Videla relató que, en su periodo de operación del Tango 10, que abarcó desde 2000 hasta 2007, realizó múltiples viajes a Santa Cruz. Aunque habitualmente transportaba al matrimonio presidencial con sus secretarios personales durante los fines de semana, mencionó un vuelo particular.
El piloto indicó que, aunque Muñoz suele volar acompañado por el entonces presidente Néstor Kirchner, “recuerdo un vuelo que él (Daniel Muñoz) realizó exclusivamente desde Aeroparque a Río Gallegos, fue un vuelo con él solo”.
Al agregar más detalles sobre esa situación, explicó: “Muñóz viajó con una valija que la llevó adentro del avión porque no dejó que la pusiéramos en la bodega, era una valija para ir a bodega, mediana de 23 kilos. Eso me llamó la atención”.
Además, refirió que “el mecánico del avión le ofreció (a Daniel Muñoz) subir el equipaje, pero Daniel Muñoz no quiso, lo colocó cerca de su asiento, no dejó que nadie toque el equipaje. Cuando llegamos a Río Gallegos, no bajó en el aeropuerto, sino en un extremo de la pista donde ingresaron dos o tres coches, lo buscaron, se fue y a la tarde regresamos a Buenos Aires”.
Este no es el primer testimonio sobre estos viajes. La semana pasada, un piloto del Tango 01 compartió una experiencia similar, afirmando que “viajaba sólo Daniel Muñoz, sin el presidente Kirchner”. También mencionó que trasladaba “valijas, dos o tres, con la particularidad de que llevaban candado”.
Cuando el Ministerio Público Fiscal le preguntó a este piloto acerca de la cantidad de equipaje en esos viajes, respondió que no podía precisar si era la misma cantidad que la que traía.
José Javier Videla también ofreció información acerca de otros vuelos realizados durante el mandato de Néstor Kirchner. Ante la consulta de si alguna vez realizaron vuelos sin pasajeros, recordó que eso sucedió en repetidas ocasiones.
“Fuimos apoyo de los vuelos presidenciales y muchas veces trasladábamos la síntesis periodísticas y los diarios”, explicó. Al profundizar sobre este tema, añadió que le entregaban “un sobre grande con todos los diarios y unas revistas, y volábamos a las 6 de la mañana hacia el sur, para estar apenas abría el aeropuerto de El Calafate como de Río Gallegos”.
Videla precisó que tras el aterrizaje del avión presidencial, “venían a buscar (los resúmenes de prensa y diarios) y se los llevaban, supongo, al presidente. Eso lo hacíamos el sábado o domingo, y alguien de presidencia lo buscaba”.
Sobre las órdenes de vuelo, explicó que llegaban por fax con la firma de la secretaría general de la Presidencia, que siempre estuvo bajo la responsabilidad de Oscar Parrilli. En cuanto a los costos, el testigo indicó que la hora de vuelo variaba entre 2.500 y 3.000 dólares, considerando que los vuelos al sur duraban alrededor de dos horas y cincuenta minutos.









