Con un enfoque emotivo y poco convencional, Adani dejó fluir su alborozo durante el gol de Argentina anotado por Enzo Fernández. “¡Con Argentina nunca se acaba! ¡Con la selección nunca se acaba! ¡El corazón de los campeones del mundo! Enzo retoma las palabras de Lionel. Einstein dijo que las coincidencias son la forma que tiene Dios de permanecer en el anonimato. ¡Pero con Dios no se puede hacer eso! ¡Maradona, cuarenta años después, dirige! Este partido no termina porque la epopeya debe continuar”, expresó, añadiendo un matiz poético a su relato.
El momento culminante llegó con el tanto de Lautaro, el capitán del Inter de Milán, que provocó un estallido de júbilo en Adani: “No lo puedo creer, no lo puedo creer. La asistencia número 68 de Messi con la selección argentina fue suya: la rutina de lo extraordinario. Es como si Maradona volviera aquí cuarenta años después. A los 39, marcó con la derecha, solo para empujar al Toro de Bahía Blanca. El corazón de Argentina es infinito, el corazón de Lionel Messi es infinito”.
Poco después del encuentro, Adani compartió en el programa Notti Mondiali su conexión emocional con Argentina: “Me emociona. Las palabras me vienen solas, y son palabras de sentimiento. Y a veces ni siquiera sé lo que digo. Pero son las lágrimas que me provoca el fútbol, y es algo que debo compartir con toda Italia gracias a Rai, que me permite llegar a millones de personas”.
En las redes sociales, no faltaron las bromas sobre su estilo exuberante. “El comentario de Adani rompe la barrera del sonido”, se pudo leer en una de las publicaciones, mientras que otro internauta indicó: “El comentarista argentino se mantuvo más sereno que Adani”.
A sus 52 años, Adani ha trabajado como comentarista para Rai tras una carrera como futbolista que comenzó en Módena y continuó en Brescia, donde fue capitán en los años noventa. Luego jugó en Fiorentina, siendo parte de esa época en la que Gabriel Batistuta destacaba, y ganó la Copa Italia en 2001. A lo largo de su trayectoria, participó en cinco partidos con la selección italiana antes de que su carrera disminuyera, pasando por equipos como Brescia, Áscoli y Empoli. Es un declarado admirador de la cultura argentina y mantiene amistades en el país, incluyendo a Matías Almeyda, con quien compartió varias temporadas.
Sin embargo, su estilo no es del agrado de todos, especialmente en Italia. Maurizio Crosetti, periodista de un medio de comunicación italiano, expresó su descontento en un artículo. “Hay un sujeto que merodea por nuestras casas y nos grita en los oídos, despierta a los niños, asusta al gato. Cree este tipo que está contando la pasión por el fútbol con un fervor emocional especial, pero de especial solo hay el fastidio que su descontrol vocal propaga”, comentó.
Crosetti continuó: “Ya el comentarista Lele Adani, que juega en el equipo de la RAI, es un caso nacional. Siempre por encima de las líneas, Adani se convierte en una especie de cuerpo poseído por el demonio cuando marca el gol de Argentina. Incluso alguien tan divisivo como él ha logrado, por una vez, poner a todos de acuerdo. La perorata de Adani es como el tiro de Messi: absoluta, pero de signo opuesto. Y quién sabe qué habrán pensado los ingleses en Italia frente al televisor: tal vez haber aterrizado por error en Tele Buenos Aires”.
“Es una pena, porque Lele Adani es alguien que ha estudiado el tema y sabe lo que hace, y para compartirlo con el público incluso renunció a su carrera como entrenador”, añadió el periodista, recordando que Mancini había considerado ficharlo como asistente para la selección nacional.
Finalmente, Crosetti se preguntó cómo Adani se convirtió en la voz líder del fútbol en Rai y reflexionó sobre la falta de control en su estilo, que ha generado inquietud ante el inminente partido final.









