En una carta pública, Álvarez expuso los fundamentos de su renuncia, siendo claro al señalar: “El fútbol profesional del club necesita una profunda reestructuración. Para resultados distintos se necesitan procedimientos diferentes a los habituales que han llevado a la institución a esta complicada realidad”.
El director técnico sostuvo que la implementación de cambios requiere “convicción y autonomía”, pero enfatizó que esto “es imposible por compromisos del pasado que hoy en día siguen condicionando las decisiones del entrenador de turno”.
Álvarez explicó que, en relación al armado del plantel para el segundo semestre del año, su intención era conservar la base titular, sustituir a los transferidos con refuerzos de calidad y promover a jóvenes talento de las divisiones inferiores. Según su relato, el 18 de junio, junto al Consejo de Fútbol y la Subcomisión de Fútbol Profesional, se había acordado una lista de 11 futbolistas prescindibles, sin incluir a ningún juvenil.
Sin embargo, en la noche del 20 de junio, recibió instrucciones de modificar tres nombres de esa lista “por presiones externas”. Ante su negativa, Álvarez consideró que lo mejor era dar un paso al costado. El domingo, luego de varias conversaciones, se acordó verbalmente su salida y se le indicó que no debía presentarse al entrenamiento del lunes 22.
“Prefiero dar un paso al costado y que el club no se vea perjudicado por acciones legales de terceros”, subrayó Álvarez, quien también agradeció a hinchas, jugadores y al cuerpo técnico por su apoyo y profesionalismo.
Desde el club, la versión ofrecida fue diferente. A través de un comunicado, San Lorenzo indicó que la salida de Álvarez se debió a la falta de acuerdo en torno a la planificación deportiva.
Según la dirigencia, el entrenador había presentado una lista de futbolistas que debían entrenarse separados del grupo principal. Las autoridades solicitaron revisar algunos casos para “preservar el patrimonio deportivo, económico e institucional”, dado que había interés por algunos jugadores incluidos en dicha lista, y apartarlos podría afectar su valor en futuras negociaciones.
Además, el club mencionó que se habían evaluado las situaciones de juveniles que no fueron convocados a la pretemporada, reconociendo que su desarrollo es parte del patrimonio deportivo que la entidad debe resguardar.
San Lorenzo también aseguró que Álvarez “en un principio aceptó la propuesta, pero luego declinó su decisión”, lo que resultó en su salida del club.








