Diego Galperín, profesor de la Universidad Nacional de Río Negro y coordinador del Grupo Astronómico Osiris, explicó que “la alineación de la Luna y el Sol no es observable desde toda la Tierra, por lo que solo las personas ubicadas dentro de una franja de unos 300 kilómetros de ancho podrán ver el eclipse en forma anular, con la Luna ‘ingresando’ completamente dentro de la superficie del Sol. En caso de estar al norte o al sur de dicha franja, verán un eclipse parcial”. Galperín también señaló que “cuanto más cerca de la zona de anularidad se encuentren, verán una mayor proporción del Sol cubierto. Quienes estén aún más lejos de la franja no observarán el fenómeno”.
El movimiento de la Luna de oeste a este en el cielo permitirá su tránsito frente al Sol de izquierda a derecha. La franja de visibilidad del eclipse también se desplazará sobre la superficie terrestre, comenzando por el oeste de Argentina y avanzando hacia el este, donde se podrá observar en localidades como Las Grutas, Viedma, Bahía Blanca, Mar del Plata y otras playas de la provincia de Buenos Aires.
Dentro de la Patagonia, la Comarca Andina será uno de los lugares destacados para observar este fenómeno, especialmente en poblaciones como El Bolsón, Trevelin y Esquel.
El último eclipse anular visible en Argentina ocurrió el 2 de octubre de 2024. Según Galperín, el fenómeno del 6 de febrero se extenderá por aproximadamente 3 horas, con una fase de anularidad que durará alrededor de 7 minutos, durante los cuales se verá el resplandeciente anillo alrededor de la Luna. “En esos minutos será muy pronunciado el descenso de la luminosidad y la temperatura, e incluso es posible que se levante algo de viento, percibiéndose el cielo como si fuera un atardecer en pleno día, pero sin la presencia de los característicos colores rojizos”, indicó el experto.
En Piedra Parada, el momento álgido del eclipse se registrará a las 11.59, mientras que en El Bolsón se anticipa a las 11.56, con un 85,7% del disco solar oculto durante el fenómeno.
La especial consideración que tendrán estos lugares patagónicos ha promovido un auge en el turismo local en torno al evento. En Trevelin, por ejemplo, se ofrecerán diversas propuestas para quienes deseen disfrutar del eclipse. “Esto no es solo un evento astronómico. Es una experiencia completa. Nuestro destino contará con campamentos astronómicos para vivir el eclipse en comunidad, rodeado de naturaleza y cielos despejados, junto a guías y aficionados”, concluyó Galperín.









