Bullrich hizo un llamado a la conciliación con el presidente Lula, quien es nuevamente candidato, enfatizando la necesidad de “separar la política de las relaciones institucionales estratégicas que Argentina y Brasil han mantenido siempre”.
En su intervención, Bullrich también realizó comparaciones sobre el apoyo de Lula hacia Sergio Massa en las elecciones de 2023. La excandidata del PRO destacó que el presidente brasileño recibió a Massa en la puerta del Planalto, con un abrazo y expresando: “espero que seas el próximo presidente de Argentina”. Resaltó que, en contraste, cuando el presidente argentino visita Brasil para expresar su apoyo a quienes considera adecuados, eso es visto como una intromisión, desviando así el enfoque de los insultos de Milei hacia su colega brasileño.
La senadora libertaria intentó además enfocar el conflicto bilateral como una cuestión de diferencias ideológicas en un contexto electoral, ante la proximidad de los comicios.
“Además, nosotros somos democráticos y le dimos… Tanto nuestro país no dijo una palabra, el presidente no dijo una palabra, y la Justicia le dio la posibilidad de ver a Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio de presidiaria. No pasó lo mismo con el presidente argentino, que pidió verlo a Bolsonaro y no lo dejaron”, apuntó, refiriéndose a la decisión de la Corte Suprema de rechazar la solicitud de visita de Milei a la casa del expresidente Jair Bolsonaro.
Bullrich reiteró la importancia de que el embajador Bitelli regrese a la Argentina, señalando: “Me parece muy importante que se restablezcan estas relaciones y que se separe la cuestión política. Brasil está en elecciones y eso lleva a una situación de mayor tensión. Pero pongamos a los dos países en el mismo nivel y los hechos en el mismo nivel”.
La decisión inusual de Brasilia de retirar a su embajador se produjo luego de que Javier Milei lo acusara de ser un “ladrón…, presidiario…, totalitario” y un “condenado por la Justicia”.
Además, Milei criticó al juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, tras no haber podido visitar al expresidente Jair Bolsonaro durante su reciente viaje. “Para colmo, la basura calva no me permitió ver a mi amigo, injustamente encarcelado”, había expresado en su visita a São Paulo la semana pasada.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue condenado en 2025 a 27 años y tres meses de prisión por intentar dar un golpe de Estado contra Luiz Inácio Lula da Silva después de las elecciones presidenciales de 2022, según dictaminó la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal.








