Con este movimiento, el BCRA incrementó su saldo comprador durante julio a 767 millones de dólares, mientras que las adquisiciones acumuladas en 2026 suman 11.745 millones de dólares. Además, la autoridad monetaria ha logrado un total de 125 ruedas consecutivas con saldo positivo, evidenciando un reforzado protagonismo oficial comparado con jornadas anteriores.
Por otro lado, las reservas internacionales brutas experimentaron una caída de 517 millones de dólares, quedando en 48.205 millones. A pesar de mantener niveles por encima de los 48.000 millones, las reservas se alejaron del máximo reciente de más de 49.000 millones alcanzado la semana anterior, que representó el nivel más alto desde 2019.
Esta disminución en las reservas se atribuyó, en parte, a las valuaciones negativas. El oro, por ejemplo, retrocedió un 2,62%, restando alrededor de 185 millones de dólares al valor contable de las tenencias del BCRA. Además, el euro y la libra registraron caídas del 0,30% y 0,47% frente al dólar, respectivamente, mientras que el yuan se depreció un 0,05% y el yen un 0,47%.
A pesar de que el BCRA realizó su mayor compra diaria en más de un mes, este movimiento no logró contrarrestar la reducción en el stock bruto. Consecuentemente, se espera que el mercado analice si este significativo saldo comprador podrá mantenerse en las próximas jornadas, considerando los efectos de los pagos de deuda y la valuación de activos externos.
Desde una consultora especializada, se destacó que la semana previa, a pesar de haberse visto afectada por días feriados, estuvo marcada nuevamente por la dinámica cambiaria y las acciones de intervención oficial. Si bien el dólar oficial terminó casi sin cambios respecto al viernes anterior, esta estabilidad encubrió una jornada con alta volatilidad intradía y variaciones en los movimientos de precios.
Además, dicha consultora señaló que se observaron indicios de una mayor oferta oficial de cobertura. Aunque los últimos datos monetarios apuntan a una moderación en la intervención del BCRA en instrumentos vinculados al dólar durante los días 2 y 3 de julio, los volúmenes operados se mantuvieron elevados y el interés abierto en futuros mostró una contundente expansión.
Asimismo, se estimó que en junio el BCRA vendió títulos vinculados al dólar en el mercado secundario por un total de 2.304 millones de dólares, mientras que en los primeros días de julio este volumen se elevó a 370 millones de dólares. El interés abierto en futuros acumuló un incremento de 1.210 millones de dólares en 12 de las últimas 13 ruedas, de los cuales 516 millones correspondieron únicamente a julio.
En el ámbito cambiario, el dólar mayorista cerró su cotización en 1.482 pesos para la venta, representando una disminución del 0,40%. Esta cifra se sitúa 20,24% por debajo del techo de la banda cambiaria, fijado en 1.814,21 pesos.
Entre los dólares financieros, el MEP descendió un 0,20% hasta 1.519,76 pesos, mientras que el contado con liquidación subió un 0,50%, cerrando en 1.568,05 pesos. El dólar blue, por su parte, avanzó un 0,66% y finalizó en 1.520 pesos. De esta forma, la brecha entre el blue y el mayorista se estableció en 2,56%, mientras que el canje cerró en 3,18%.
En el ámbito de futuros, se registraron caídas generalizadas en la curva: julio cayó un 0,37%, agosto un 0,36%, septiembre un 0,39% y diciembre un 0,27%. Promediando estos movimientos, la variación de la curva fue negativa en un 0,38%.
A raíz de estas fluctuaciones, la tasa implícita de julio quedó en 1,25% mensual, equivalente a 15,05% anualizado, mientras que la de agosto se situó en 1,61% mensual, o 19,35% anualizado. Paralelamente, el volumen en futuros disminuyó de 1.004 millones de dólares a 744 millones de dólares.
En cuanto al panorama en pesos, la tasa de interés de las cuentas de ahorro a plazo (TAMAR) se mantuvo en 21,94%, mientras que la BADLAR descendió de 21% a 20,50%. En este marco, la combinación de un saldo comprador más elevado por parte del BCRA, con futuros a la baja y el dólar mayorista en retroceso, dejó una indicación de menor presión inmediata. No obstante, la demanda de cobertura sigue siendo una variable crucial a observar en las próximas ruedas.









