A pocos días de dejar la embajada alemana en Buenos Aires y regresar a Berlín, Dieter Lamlé repasó el estado del vínculo entre Argentina y Alemania, destacó los avances alcanzados y señaló algunos desafíos pendientes, especialmente en materia de confianza e inversiones.
“En algunos sectores existe seguridad jurídica, pero en otros todavía no”, afirmó el diplomático, quien consideró que uno de los principales desafíos es recuperar la confianza de los inversores. Según explicó, esa confianza comenzó a reconstruirse, aunque las experiencias económicas y políticas del pasado argentino hacen que el proceso sea gradual.
El embajador valoró la relación entre ambos gobiernos, pero también remarcó la importancia de preservar la libertad de prensa y la posibilidad de expresar opiniones sin temor a consecuencias. “Podemos debatir sobre cualquier tema, pero no debemos evitar ni prohibir”, sostuvo al referirse al escenario político actual.
Lamlé recordó que llegó al país en 2023, durante un período de fuerte incertidumbre política marcado por las elecciones primarias. “Explicar la nueva Argentina fue el mayor desafío”, señaló, al destacar que los cambios de gobierno no modifican la relación estratégica entre ambos países. “Somos amigos y socios estratégicos, y continuaremos apoyando a Argentina”, afirmó.
Al analizar los avances diplomáticos, destacó la continuidad del diálogo entre funcionarios de ambos países y las reuniones de alto nivel mantenidas durante los últimos años. Consideró que el fortalecimiento de los vínculos políticos también tuvo impacto en el intercambio económico y comercial.
En materia económica, resaltó acuerdos recientes vinculados al sector energético y las inversiones empresariales. Entre ellos mencionó la compra de gas natural licuado, con contratos de largo plazo, y la inauguración de una planta automotriz en Zárate que implicó una inversión millonaria y la generación de nuevos puestos de trabajo.
También destacó el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur como una oportunidad para ampliar el comercio y atraer inversiones. Según explicó, el entendimiento abre un mercado de cientos de millones de consumidores y genera mejores condiciones para empresas de ambos bloques.
El diplomático sostuvo que Argentina cuenta con recursos estratégicos para Alemania, como energía, minería y producción agropecuaria, mientras que el país europeo puede aportar tecnología y conocimiento industrial. En ese sentido, remarcó la importancia de la cooperación entre empresas y del desarrollo de la educación dual para formar trabajadores especializados.
Sobre la llegada de inversiones alemanas, Lamlé explicó que la situación varía según el sector. Señaló que existen proyectos interesados en avanzar, aunque algunos requieren mayores garantías y condiciones regulatorias para concretarse.
“Se está recuperando la confianza en áreas como la minería, el agro y la infraestructura, pero todavía existe una falta de confianza política y legislativa”, indicó. A su vez, consideró que el cambio de percepción internacional sobre Argentina permitió que más compañías comenzaran a evaluar nuevas oportunidades.
Respecto al vínculo comercial global, evitó profundizar sobre las tensiones entre Estados Unidos y otros países, pero destacó que Alemania busca diversificar sus relaciones económicas tras la experiencia negativa de la dependencia energética del gas ruso.
En cuanto al equilibrio que Argentina y Europa buscan mantener entre Estados Unidos y China, sostuvo que ambos países son socios importantes y que el desafío consiste en mantener relaciones comerciales con ambos mercados.
Lamlé también se refirió a la libertad de prensa y los derechos humanos como valores centrales de la política alemana. Destacó la necesidad de que exista un debate abierto en las democracias y señaló que la lucha contra la desinformación debe realizarse garantizando la libertad de expresión.
Además, recordó la importancia de la memoria histórica y mencionó actividades realizadas junto a instituciones académicas argentinas para reflexionar sobre procesos como los Juicios de Núremberg y los juicios a las Juntas Militares.
Sobre la situación social argentina, manifestó preocupación por los niveles de pobreza y expresó su expectativa de que la baja de la inflación permita impulsar sectores productivos capaces de generar empleo.
Al cerrar su etapa como embajador, Lamlé destacó que cumplir funciones en Argentina fue un objetivo personal de larga data. Valoró la capacidad de adaptación de la sociedad argentina y resaltó la resiliencia frente a escenarios económicos complejos.









