Si bien las cajas automáticas poseen distintas denominaciones según el fabricante, esto en muchos casos responde más a estrategias de marketing que a diferencias tecnológicas sustanciales. Actualmente, se reconocen tres tipos principales de cajas automáticas: las de doble embrague, las de convertidor de par, y las más comunes, las cajas CVT. Estas últimas resultan también ser las más económicas para los fabricantes, facilitando la masificación de este tipo de transmisión que anteriormente representaba un lujo y elevaba considerablemente el costo de los vehículos.
Una característica común de estas transmisiones es que el conductor no debe utilizar un tercer pedal ni realizar cambios de marcha manualmente. El vehículo gestiona automáticamente estos cambios a través de dispositivos electrónicos que monitorean la velocidad de las ruedas y la presión del acelerador y freno, lo que determina la marcha adecuada o, en algunos casos, su ausencia de cambios.
Conducir un auto con caja automática se ha convertido en una experiencia más cómoda y accesible, simplificando el aprendizaje para nuevos conductores. Sin embargo, el especialista Luis Toso explicó que esta popularidad no ha estado exenta de confusiones sobre su uso y funcionamiento.
La adopción de estas transmisiones ha traído consigo un cambio tecnológico que ha generado viejas costumbres o creencias erróneas entre los conductores más experimentados y aquellos que aún no están familiarizados con sus dinámicas. Uno de los errores más frecuentes es la tendencia a colocar la selectora en Neutro (N) cada vez que el vehículo se detiene, como en un semáforo. Esta práctica es común entre los conductores de vehículos de servicios de aplicación, quienes, por pasar prolongados períodos en la calle, pueden acelerar el desgaste de componentes, aunque sin ser conscientes de ello.
Toso señaló que hay una generación de conductores que, al no haber recibido entrenamiento sobre el funcionamiento de las cajas automáticas, improvisan su uso.
El razonamiento detrás de esta conducta se basa en la creencia de que mantener la caja en Drive (D) causa un desgaste similar al de un automóvil manual, donde el embrague se encuentra presionado. Sin embargo, la realidad es opuesta.
“Muchos conductores de automóviles automáticos asumen que al detenerse deben cambiar a Neutro (N) para evitar el desgaste del embrague. Pero esto es erróneo. En realidad, el desgaste se produce cuando se cambia la posición de la palanca”, añadió Toso.
Las cajas automáticas, especialmente las de convertidor de par y CVT, están diseñadas para que, al detenerse y mantener la palanca en D, no haya fricción entre piezas. Su funcionamiento es hidráulico, lo que significa que al frenar se reduce la presión sobre los discos de embrague que conectan el motor con las ruedas.
No solo no se produce desgaste al mantener la caja en Drive. Cambiar a Neutro y regresar a Drive al reanudar la marcha puede generar un desgaste adicional de piezas, ya que implica un acople y desacople de los discos. Esta práctica puede resultar perjudicial para la durabilidad de los componentes del sistema.
Además de facilitar el empuje del vehículo en estado de reposo, la posición Neutro (N) tiene como finalidad actuar como un estado de transición entre las posiciones de avance (D) y retroceso (R).
Sin esta posición intermedia, se corre el riesgo de realizar cambios direccionales cuando el vehículo está en movimiento, lo que podría ocasionar daños en la transmisión.
Por esta razón, es fundamental que, al realizar maniobras en las que el vehículo deje de avanzar para cambiar de sentido, se realice un paso suave por Neutro, evitando hacer el cambio de forma abrupta. Esta acción, aunque breve, es vital para la salud de la transmisión.
En las cajas de doble embrague, como las DSG, al frenar en Drive, ambos embragues se desacoplan parcialmente, permitiendo una mínima fricción para asegurar una respuesta rápida al acelerador. Toso concluyó afirmando que “si el vehículo va a estar detenido por un breve período, como en un semáforo, no es necesario cambiar a Neutro, pero si la detención será prolongada, es recomendable hacerlo”.









