“Esa declaración no nos representa. ¿En casi siete años de gestión en la provincia qué expropiamos? Nada”, replicó un funcionario del Gabinete bonaerense, quien dejó entrever que las expresiones de Quintela respondían a su estilo “desbocado” y lo apartó de las discusiones internas del peronismo. Quintela, en su calidad de anfitrión de un evento para conmemorar el 50° aniversario del asesinato del obispo Enrique Angelelli, contó con la presencia de Máximo Kirchner, pero no de Kicillof.
“Hay que avisarles a los inversores: el peronismo va a revisar absolutamente todo”, había declarado Quintela. “Lo que sea necesario nacionalizar lo vamos a nacionalizar. Lo que sea necesario expropiar lo vamos a expropiar. Vamos a recuperar. Lo digo para que no se entusiasmen con este señor que está desequilibrado”, añadió en una entrevista.
Este mensaje coincide con el discurso del Gobierno que advierte sobre el aparente riesgo que representa para la seguridad jurídica y la estabilidad del mercado la posibilidad de que un candidato peronista gane la presidencia, lo que se ha denominado el “riesgo kuka”. Luis Caputo utiliza este término, aunque el ministro de Economía niega que el kirchnerismo tenga posibilidades de regresar a la Casa Rosada. En respuesta, Diego Santilli, jefe de Gabinete, descalificó a Quintela, calificándolo como “de los dinosaurios, de la prehistoria”.
Milei, por su parte, vinculó a Kicillof con el intervencionismo y las expropiaciones, utilizando términos despectivos como “enano comunista” y “soviético” en relación a la nacionalización de YPF, que fue defendida por Kicillof y Cristina Kirchner, en una de las pocas coincidencias recientes, especialmente tras el fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York a favor de Argentina.
“Nacionalizar YPF fue una de las decisiones estratégicas más importantes de la Argentina en las últimas décadas. Hoy es una palanca de desarrollo del país y resulta clave para atenuar el impacto de la crisis energética global”, planteó Kicillof en esa ocasión. Agregó que mientras otros operan en función de intereses externos, que nunca cuidaron el país, YPF ha sido crucial para evitar un colapso por falta de dólares.
Como contraposición a las afirmaciones de Quintela, colaboradores de Kicillof enfatizaron su postura frente a los reclamos para expropiar la fábrica de FATE en San Fernando, que cerró y dejó a 920 trabajadores en la calle. El sindicato de neumáticos (SUTNA) había propuesto un proyecto en la Legislatura para este fin. “No va a suceder”, indicaron, subrayando que eso no se alinea con la orientación de su gestión. “Tampoco lo que plantea Quintela, que es una bravuconada, era la línea de Cristina”, detallaron desde La Plata.
Asimismo, dirigentes del peronismo federal, como Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos, también mostraron su desacuerdo. Este sector ha defendido el superávit fiscal y políticas que beneficien al campo. Michel cuestionó la propuesta de modificar el régimen de promoción industrial (RIGI) y expresó que no se debe arriesgar a Argentina en un mar de reclamos judiciales como sucedió en el pasado.
“No es como en la salida del 2001-2003, que se trató de recuperar determinadas empresas privatizadas. La inversión más importante es donde el capital mayoritario es del Estado y debemos ser sofisticados y cuidadosos”, concluyó el ex titular de la Aduana.









