Durante su disertación en la Bolsa de Comercio de Córdoba, Sturzenegger destacó que el país tiene el potencial para convertirse en una potencia mundial en sectores como el agro, la energía y la minería. También mencionó la economía del conocimiento y la inteligencia artificial como áreas de oportunidad.
El funcionario señaló que el país está atravesando un proceso de “transformación” y comentó que “los argentinos entienden que el Presidente trabaja consistentemente”.
“Puede haber un número que sale mal, pero hay que ver el contexto”, añadió. En referencia a la caída del 2,9% en la actividad durante julio en comparación con junio, mes que había registrado un incremento del 0,3% (tras una revisión a la baja del 0,8% inicial), sugirió que, debido a los precios del gas, los empresarios podrían haber postergado su producción.
“No se dejen marear ni confundir”, resaltó. “La Argentina no crecía hace 12 años y con Javier Milei habrá cuatro años de crecimiento seguidos”, puntualizó.
Respecto a la desaceleración del crecimiento, el economista sostuvo: “Estamos entrando en un proceso electoral; los argentinos son precavidos. No hay que sobreponderar los datos, hay que entender la dinámica”.
Al abordar el tema del empleo y los ingresos, Sturzenegger indicó que “se han creado 500.000 puestos; el desempleo se mantiene prácticamente constante. Es cierto que hay menos puestos formales y más personas independientes, en el monotributo, pero este proceso no es responsabilidad del gobierno de Milei, sino que se aceleró desde la pandemia”. Para ilustrar, recordó una conversación reciente con un periodista que mencionó la crisis de la avícola Tres Arroyos y citó que había buscado un empleado, logrando la contratación tras la novena entrevista, ya que ocho postulantes habían rechazado la oferta.
Además, subrayó que los ingresos de los trabajadores informales “son casi equivalentes a los de los formales. Ese es un dato. No caigamos en el cliché de decir lo contrario. Hay un mercado laboral que se flexibilizó de hecho. Implementamos la ley de modernización laboral para atraer la formalización”.
En otro pasaje de su presentación, al referirse a los motores de la economía y a la industria petrolera, comparó el caso argentino con el de Arabia Saudita, señalando que, aunque esta industria ocupa a una pequeña porción de la fuerza laboral, genera recursos que benefician a múltiples sectores económicos: “La industria genera una riqueza y esa riqueza la gente la gasta”.
Sturzenegger reiteró que son los actores privados quienes deben identificar las oportunidades que surgen con el nuevo modelo de país. “Con mayor estabilidad, podrán concentrar más recursos y atención en decisiones productivas, inversiones y expansión”, explicó y agregó que la desregulación del mercado de capitales facilita la obtención de financiamiento. En reiteradas ocasiones, enfatizó que en Argentina se “regulaba” en beneficio de unos pocos.
Reconoció que podría haber más inversiones, pero vinculó este aspecto al crecimiento de la productividad. Usó como ejemplo el sector de la maquinaria agrícola, donde la posibilidad de importar equipos usados benefició a los productores, aunque generó descontento entre las empresas.
“Hacían lobby para que se impidiera la importación de maquinaria, no solo de maquinaria agrícola. Lo digo porque me he reunido con ellos”, afirmó.
Finalmente, Sturzenegger reafirmó que el Gobierno está cumpliendo con las promesas de Milei: “Esto es lo que nosotros le ofrecimos a la sociedad. Dijimos que veníamos a equilibrar las cuentas públicas, a generar una situación de libertad económica, a desregular la economía y a defender los derechos de propiedad.”









