El incidente tuvo lugar a los 20 minutos del primer tiempo en el estadio Nuevo Francisco Urbano, cuando un pelotazo aparentemente inofensivo desencadenó la serie de desatinos.
Emiliano Ozuna fue el primero en fallar al tener la oportunidad de despejar, pero no logró conectar adecuadamente la pelota, lo que permitió que Fagúndez continuara presionando. La situación se tornó aún más complicada cuando Fernando Monetti, el arquero de Ferro, salió apresuradamente de su área, sin poder hacerse con el balón y quedando totalmente desubicado.
En medio de esta confusión, Gustavo Canto tuvo otra oportunidad para desactivar la jugada, pero fracasó en su intento y la pelota siguió su curso hacia el arco desprotegido. Cuando parecía que el error iba a ser evitado porque Peña Biafore se encontraba bien posicionado para despejar, ocurrió lo inesperado: en su afán por sacar el balón, terminó por empujarlo dentro de su propio arco. Así, se abrió el marcador, 1-0 a favor de Morón, generando un absoluto desconcierto en Ferro.
Este gol resultó ser crucial para el desarrollo del encuentro, ya que el equipo “Verdolaga”, que llegaba como líder de la Zona A y con una racha de cinco victorias seguidas, no pudo recuperar su nivel después de este revés. Morón, aprovechando la confusión generada, amplió su ventaja con goles de Mateo Levato, Juan Cruz Esquivel y Franco Toloza, cerrando así el partido con un contundente 4-0, reafirmándose en la lucha por los primeros puestos.
Sin embargo, lo que perdurará en la memoria del encuentro será la escena del primer gol: un despeje fallido, una salida errónea del arquero, y tras varias indecisiones defensivas, un asombroso gol en contra de Peña Biafore.









