En la presentación de su informe semestral ante la Bolsa de Valores de Londres, la empresa destacó que cuenta con el “continuo y firme respaldo” del Reino Unido y de las autoridades de las islas para avanzar en la explotación de hidrocarburos.
Rockhopper posee un 35% de participación en el proyecto Sea Lion, mientras que el restante 65% está en manos de la petrolera israelí Navitas Petroleum, que opera el proyecto.
Samuel Moody, director ejecutivo de Rockhopper, afirmó que “la primera producción de petróleo” se mantiene en agenda para el primer trimestre de 2028 y subrayó que una reciente ampliación de capital ha permitido que la empresa esté completamente financiada hasta dicha producción.
La empresa también comunicó que las medidas recientes tomadas por Argentina han generado “un período de mayor atención mediática y política”, pero que no han modificado sus planes de desarrollo.
Rockhopper además informó que tanto el Reino Unido como las autoridades isleñas han rechazado las sanciones argentinas, catalogándolas como “ilegítimas y carentes de justificación jurídica”. Esta interpretación proviene de las autoridades británicas y de las islas y es contestada por la postura soberana de Argentina sobre Malvinas.
Navitas, por su parte, indicó que no anticipa que los eventos recientes tendrán “un efecto significativo” en el desarrollo de Sea Lion ni en su cronograma.
La primera fase del proyecto incluye 11 pozos, la cual fue aprobada y financiada a finales de 2025. La perforación de desarrollo está programada para comenzar a principios de 2027. La producción inicial será procesada en la plataforma flotante Aoka Mizu, que tiene una capacidad para hasta 55.000 barriles diarios. Para las fases futuras, se planean otros 38 pozos y se utilizará el buque OSX-1, adquirido por alrededor de 125 millones de dólares, con capacidad para hasta 125.000 barriles diarios.
En las últimas semanas, el Gobierno argentino ha intensificado las acciones contra las empresas relacionadas con la explotación de hidrocarburos en torno a las Malvinas, incluyendo expedientes sancionatorios, denuncias penales y acciones judiciales.
Además, el presidente Javier Milei anunció que se buscará llevar el conflicto ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar si el Reino Unido no detiene el avance del proyecto Sea Lion.
Argentina reivindica su soberanía sobre las Islas Malvinas, así como las Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes, que actualmente están bajo administración británica y cuya soberanía es objeto de disputa.









