“Después del partido del domingo, fuimos a cenar y luego me dediqué a la recuperación. Él (Puerta) mencionó que no se sentía bien y regresó al hotel. Todo parecía normal, no había señales de problemas entre el equipo. Horas más tarde, me envió un mensaje bastante largo en el que comunicaba que no quería seguir trabajando conmigo”, explicó Davidovich Fokina durante la conferencia de prensa.
“El problema es que no le informó nada a nadie del equipo. Simplemente se fue. Más tarde supe que había hecho lo mismo con otros jugadores en el pasado. Parece que para él esto es lo habitual. Nos falló como persona, y no voy a ir tras él. Fue una decisión suya no continuar, al menos hasta que termine el torneo. No es mi problema; es un adulto y puede tomar decisiones. Pero si se comporta así a sus más de 40 años… No le deseo el mal. Era alguien cercano hasta que ocurrió esto conmigo”, añadió el tenista.
Por el momento, Mariano Puerta, quien ha tenido una carrera marcada por controversias, como su suspensión de ocho años tras dar positivo en un control antidopaje después de la final de Roland Garros 2005, ha reaccionado a la situación a través de su cuenta de Instagram. En una publicación unas horas más tarde, levantó una copa de champagne en un avión, acompañado de un mensaje que decía: “Actualmente no hay entrenadores, preparadores o fisios en el circuito con la mitad de los huevos que tengo yo. Brindemos por eso. De vuelta a Miami”.
La noticia sobre el distanciamiento entre Davidovich y Puerta comenzó a circular rápidamente en Roland Garros luego de que una transmisión de televisión pública francesa lo confirmara, generando sorpresa, ya que esta situación resultaba inusual en el ámbito del tenis profesional.
Inicialmente, algunos rumores sugirieron que el español echó a su entrenador tras una discusión acalorada durante un entrenamiento. Sin embargo, Davidovich, quien en su encuentro contra Tirante tuvo como asistente a su compatriota José Manuel Clavet, subrayó que no existió conflicto alguno entre él y Puerta ni entre los miembros de su equipo. “Nuestra relación era muy buena, nunca hubo tensiones. Ahora, incluso bloqueó el teléfono de mi mujer y el mío también”, destacó el español. “Todo estaba normal. En el partido con Dzumhur, la comunicación fue buena. No sé qué más agregar. Es extraño. Pero nada me sorprende ya. He enfrentado muchas situaciones en mi carrera, esta es solo una más. Solo que pensé que era una buena persona y ahora descubro que no es la primera vez que actúa así. Al final, es mi culpa por haberlo contratado”.
Consultado sobre si esta inesperada ruptura podría haber influido en su desempeño ante Tirante, reflexionó: “No soy de piedra, y aunque he tenido dos días para procesar esto, sin duda me ha afectado de manera inconsciente”.
La colaboración entre Davidovich Fokina y Puerta duró solo seis meses. Después de un 2025 complicado, donde perdió cuatro finales y dejó escapar múltiples puntos de partido, el español reclutó al argentino con la esperanza de reencauzar su carrera. Sin embargo, en lo que va del 2026, no ha logrado resultados significativos.
Su mejor actuación fue alcanzar las semifinales en Adelaida. En la gira previa a Roland Garros, que es esencial para los tenistas españoles, llegó a la tercera ronda en Madrid y Roma, así como a los octavos en Hamburgo. Ahora, su aventura en París terminó prematuramente en la segunda ronda, aunque el impacto más fuerte fue la sorprendente separación de Puerta, un suceso que ha dejado a él y a los aficionados del tenis desconcertados.









