Una de las versiones remite al auge de la máquina de escribir y la proliferación de la mecanografía en el siglo XIX, mientras que la otra se relaciona con la organización de las trabajadoras administrativas en Estados Unidos durante el siglo XX. Ambas historias resaltan la evolución de una actividad que, con el tiempo, ha ampliado su rango de funciones.
En particular, una de las versiones sobre el origen del Día de la Secretaria se vincula con el trabajo del estadounidense Christopher Latham Sholes, quien, junto a Carlos Glidden y Samuel Soule, desarrolló la máquina de escribir. Si bien la fecha de 1873 se asocia comúnmente con la evolución y comercialización de estos dispositivos, ya existían antecedentes previos, como un modelo patentado en 1868 que aún se conserva en el Smithsonian. Por lo tanto, no es del todo exacto afirmar que la invención de la máquina de escribir corresponde únicamente a Sholes en 1873.
A medida que estas máquinas se popularizaban, la mecanografía comenzó a ganar relevancia, requiriendo capacitación para su uso efectivo. La adopción de esta tecnología en oficinas y empresas contribuyó a optimizar diversas tareas administrativas.
Según los datos proporcionados por la administración porteña, Lilian Scholes, la hija de Christopher, es reconocida por haber probado la máquina de su padre y ser una de las primeras dactilógrafas en este contexto.
La segunda narrativa sobre el origen de la celebración está relacionada con la organización profesional de las secretarias en Estados Unidos durante el siglo XX. En 1942, se fundó la National Secretaries Association en Topeka, Kansas, con el objetivo de elevar los estándares profesionales y fomentar el desarrollo de esta actividad. Años más tarde, esta organización evolucionó hasta convertirse en la actual International Association of Administrative Professionals (IAAP).
En 1952, se instauró la primera National Secretaries Week, impulsada por la asociación y el Departamento de Comercio de Estados Unidos, junto con distintos grupos del sector. Ese mismo año se estableció el 4 de junio como el primer National Secretaries Day.
Entre los impulsores de esta iniciativa se encontraban Mary Barrett, presidenta de la National Secretaries Association; C. King Woodbridge, presidente de Dictaphone Corporation; y el especialista en relaciones públicas Harry F. Klemfuss.
Con el paso del tiempo, la celebración fue reprogramada y renombrada. En 1955, la semana de reconocimiento se trasladó a la última semana completa de abril. En 1981 adoptó el título de Professional Secretaries Week y, en el año 2000, se convirtió en Administrative Professionals Week, en consonancia con la diversificación de las funciones dentro del personal administrativo.
Es importante señalar que la fecha en Argentina no coincide con la celebración en Estados Unidos. De acuerdo con fuentes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, entre los países que eligieron una fecha para rendir homenaje a esta labor, Argentina y Uruguay optaron por el 4 de septiembre.
La conmemoración destaca una profesión que, aunque históricamente ha tenido una fuerte representatividad femenina, en la actualidad cuenta con la participación de personas de diversos géneros. El Gobierno porteño también subraya que las actividades administrativas han evolucionado junto con los instrumentos utilizados en los espacios laborales.









