El calentador eléctrico, comúnmente conocido como calefón, se considera uno de los electrodomésticos más importantes del hogar, aunque a menudo su uso es tan habitual que muchos no reconocen su relevancia. Es crucial ser precavido al mantenerlo conectado y operativo cuando no se está presente en casa.
Los calefones son dispositivos que calientan y almacenan agua, manteniéndola a una temperatura específica mediante una resistencia eléctrica.
“Los calentadores eléctricos funcionan calentando el agua fría en su interior a través de una resistencia eléctrica. Cuando el agua alcanza la temperatura marcada por el termostato, la resistencia se apaga y el termo acumula el agua caliente en su interior hasta el momento de uso”, señala un sitio especializado.
De acuerdo a una publicación de una revista, “uno de los principales riesgos asociados con los calentadores de agua es el potencial de sobrecalentamiento. Cuando un calentador de agua está en funcionamiento, su sistema de calefacción está en constante actividad para mantener el agua a una temperatura deseada. En modelos más antiguos o en aquellos que no recibieron un mantenimiento adecuado, los componentes internos pueden desgastarse, lo que aumenta el riesgo de fallas eléctricas”.
“El riesgo de incendio se agrava cuando el calentador de agua permanece encendido sin supervisión. En el caso de los calentadores eléctricos, un cortocircuito o una falla en el aislamiento de los cables pueden provocar chispas o sobrecalentamiento”, agrega el artículo, que también sugiere desenchufar el calefón cuando no se usa.
Además, hay algunas recomendaciones para lograr un uso más eficiente de los calefones en el hogar.
“El calefón eléctrico es otro de los grandes consumidores de energía en los hogares. Para usarlo de forma eficiente te recomendamos ponerlo a 60ºC o menos”, aconseja el Ministerio de Industria, Energía y Minería de Uruguay. “Además, puede ser conveniente incorporar un timer para establecer las horas de encendido y apagado”, complementa.









