Pradines asumió nuevamente la presidencia del PRO mendocino luego de un proceso interno que culminó con una lista de unidad, un hecho significativo para un partido que ha enfrentado marcadas divisiones internas en los últimos años.
“Logramos consensuar con distintos sectores una lista de unidad”, subrayó el dirigente en una entrevista, y enfatizó que la nueva dirección incluye a líderes de diversas generaciones, con el objetivo de cerrar una etapa de conflictos internos.
El reto inmediato para Pradines es reactivar al partido de manera armoniosa. En esta línea, anunció la inminente creación de “PRO Futuro”, un programa de capacitación dirigido a dirigentes que dará inicio en septiembre.
Pradines comentó sobre la intención del PRO de que el nuevo frente que comienzan a formar se defina finalmente en unas PASO. “Desde el PRO pretendemos que este frente que estamos de alguna manera empezando a transitar se termine de dirimir en unas PASO”, afirmó.
La propuesta incluye la posibilidad de que se presenten “dos, tres, cuatro o cinco candidatos” de un espacio amplio, permitiendo así que la ciudadanía elija quién liderará la candidatura para la Gobernación y otros cargos.
Por el momento, la estrategia política del PRO no cuenta con un sello definido. Pradines no confirmó si el partido se integrará formalmente a Cambia Mendoza o a un frente que contemple a La Libertad Avanza. Sin embargo, dejó en claro que no desean revivir experiencias previas donde los espacios compitieron desunidos.
A su juicio, la política argentina se encuentra marcada por una fuerte polarización, situación que, según él, contribuyó al fracaso del armado de Provincias Unidas en las últimas elecciones. “Hoy de vuelta las veredas están de un lado y del otro”, explicó, refiriéndose a la dificultad de sostener alternativas externas a los dos grandes bloques.
Respecto a las posibles candidaturas para la Gobernación, Pradines mostró prudencia al mencionar a Luis Petri y Ulpiano Suarez, quienes representan perfiles diferentes dentro del oficialismo y son precandidatos. Reconoció tener una buena relación con ambos y evitó manifestar preferencia por alguno. “Hoy nosotros estamos, de verdad, en una posición más de construir buenos diálogos y vínculos con ellos”, resaltó.
El presidente del PRO también reflexionó sobre el impacto que podría tener el contexto nacional en la elección de un candidato. Si la situación sigue favoreciendo a Milei, un candidato alineado al presidente podría tener una ventaja, mientras que un cambio en el clima social podría favorecer a otros postulantes. “Si la cosa cambia, el péndulo se mueve para otro lado”, resumió.
Uno de los nombres que surgió en la conversación fue el del intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, quien ha sido objeto de atención por parte del PRO. Pradines destacó su gestión y lo considera uno de los dirigentes con mayor potencial en el espacio. Sin embargo, mencionó que Allasino está enfocado en su trabajo municipal y no tiene intenciones claras de una participación activa en la política provincial.
El acercamiento con Allasino se profundizó tras un exitoso rendimiento electoral en febrero, aunque el dirigente del PRO descartó que esto haya sido una estrategia para favorecer al intendente. “Fue al revés, fue acompañar a Esteban”, afirmó, aunque reconoció las ventajas mutuas del acuerdo.
El objetivo del PRO es trascender una mera alianza electoral y apuntar hacia un posible acuerdo de gobierno. “Sí queremos ser una alianza de gobierno, a diferencia de otras épocas”, sostuvo Pradines, quien agregó que primero se debe construir un programa antes de definir las candidaturas.
En esta línea, el PRO de Mendoza está elaborando una propuesta de desarrollo económico que busca ser presentada en los próximos meses. Pradines criticó la falta de soluciones frente a las demandas sobre cómo diversificar la matriz productiva de la provincia. “La minería te bancó a morir, pero ¿qué hacemos con el Este? ¿Qué hacemos con el Sur de la provincia?”, se interrogó, centrándose en resolver las asimetrías entre las distintas regiones de Mendoza.
El dirigente subrayó que mientras el sector agropecuario creció a nivel nacional, Mendoza ha retrocedido casi un 5% en la última década. “Hay un tema grave que tenemos que intentar resolver en el corto y mediano plazo en Mendoza”, remarcó.
El trabajo se llevará a cabo con el apoyo de equipos de la Fundación Pensar y otros especialistas, y se espera que esta propuesta sirva como base para no solo construir una alianza electoral, sino un proyecto de gobernanza.
Pradines también reflexionó sobre la disminución del protagonismo del PRO a nivel nacional, reconociendo la gravitación que supuso la desvinculación de sus dos últimos candidatos presidenciales de la estructura del partido. “Los últimos dos candidatos a presidente del PRO, los dos se fueron del partido. Nadie los echó, se fueron solos. Y eso es claramente un problema muy grave”, sostuvo.
Sin embargo, reafirmó que el PRO aún mantiene una significativa influencia en el gobierno nacional, mencionando que muchos funcionarios relevantes provienen de su órbita. Esta cercanía también explica, según él, el acercamiento con el actual gobierno en temas económicos.
Más allá de la idea de “destruir el Estado” que a menudo propone el gobierno nacional, Pradines puntualizó que en el ámbito provincial y municipal, la gestión es fundamental. “La salud, la educación y las fuerzas de seguridad dependen del Estado provincial”, enfatizó, y aseguró que su postura se centra en gestionar y optimizar el funcionamiento del Estado.
En relación al futuro de Mauricio Macri, Pradines manifestó que su percepción es que el expresidente no busca una nueva candidatura presidencial. Contó que Macri ha compartido la idea de haber cumplido su ciclo, indicando que “ya sembró una semilla, ya cumplió su rol”.
El PRO recibirá en los próximos días a Hernán Lacunza, economista y único dirigente del espacio que ha presentado su candidatura presidencial. Pradines reconoció que dentro del partido existe un sector que todavía anhela ver a Macri como candidato, pero su enfoque está en la reconstrucción y fortalecimiento de la estructura del PRO antes de lanzarse a la contienda electoral.
Finalmente, la estrategia del PRO está delineada en tres pasos: desarrollar un programa, fortalecer lazos con diversos sectores y llegar al 2027 con un frente sólido que permita definir candidaturas a través de una PASO. Por ahora, la definición de nombres queda en segundo plano.









