Durante la conversación, Katopodis destacó que la actual crisis económica se caracteriza por un ajustado control y la disminución del poder adquisitivo, afectando especialmente a la provincia de Buenos Aires, donde se concentra la mayor población implicada en la reducción de subsidios.
“Este jueves bajaron la persiana 35 nuevas industrias”, enfatizó al referirse a la grave situación productiva. Según él, la política nacional de recortes en subsidios y liberalización de importaciones “definitivamente es tener la decisión de que la Argentina no tenga más industria nacional”. Además, comentó sobre la cantidad de cierres de pymes que ahora forman parte de la realidad cotidiana: “Son empresas grandes y chicas, de empresas de treinta años y de hasta seis meses.”
El ministro también mencionó la ampliación del régimen de zonas frías, aprobado en el gobierno anterior, que había facilitado el acceso a tarifas reducidas para seis millones de personas. “Ahora seis millones de personas de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, de San Luis y de La Pampa van a dejar de tener subsidios”, detalló.
Katopodis advirtió que esta decisión se toma “en las puertas del invierno”, lo que implicará tarifas plenas “mucho más caras” para hogares y empresas. En este contexto, subrayó que el Gobierno “cierra las cuentas públicas a costa de cualquier cosa” y destacó que “aumenta la morosidad y los ingresos reales están por debajo de la inflación”.
El actual modelo económico, según Katopodis, “rompe todos los días algo” y sostuvo que la paralización de la obra pública y la liberalización de importaciones “es un muy mal negocio para el país”. “La Argentina es el país que más se desindustrializó en el mundo en estos últimos tres años”, precisó.
“Si cierran veinticinco mil industrias en la Argentina, un récord en el que ni con Macri ni en la pandemia pasó esto, el plan está mal diseñado”, definió con claridad.
Al ser consultado sobre el respaldo al Gobierno, Katopodis hizo una reflexión: “Hoy estamos en el 2026. Al gobierno se lo va a evaluar por los cuatro años (…). La gente va a sentir y va a hacer la cuenta: ¿estoy mejor o estoy peor?”. Además, defendió la idea de que existe una oportunidad para revertir la situación, pero que requiere “crear empleo, tener industria nacional y construir un sistema científico argentino que le dé valor a lo que producimos”.
“¿Cómo vamos a disputar en este mundo tan competitivo, sin puertos, sin caminos, sin rutas, sin energía, sin logística? Bueno, nos están entregando, es un saqueo y nos están entregando”, concluyó.









